La recuperación de la Fiesta de las Candelas en Castillejo del Romeral ha sido todo un éxito y un motivo de orgullo para todos los que dentro del pueblo y fuera de él han contribuído a la realización de esta fiesta que ya no se celebraba hace más de 40 años.
La fiesta ha sido idea de las mujeres cincuentonas de Castillejo. Ellas, desde la fiesta de la Inmaculada, han trabajado en preparar las rifas,la torta y los pichones,la comida fraternal de más de 100 personas en el Albergue.
Comenzó la fiesta con una emocionante procesión de la Virgen alrededor de la Iglesia, acompañada de las mujeres que portaban la enorme tarta de 4 kilos y un niño y una niña vestidos de blanco que llevaban la cesta con dos pichones blancos. Los sentidos canticos referentes a esta fiesta rescatados del olvido fueron entonados durante la misma por los presentes que poco a poco los fueron entonando.
Acabada la procesión se celebró la misa. Todos los presentes portaban velas encendidas en sus manos y la ceremonia de avanzar tres veces desde debajo del coro hacia el altar mayor a la hora del ofertorio fue especialmente emocionante.
Acabada la ceremonia religiosa se procedió a rifar la tarta y los pichones. Ocurrió que nadie se presentó a recoger su premio. Entonces se decidió repartirla en la comida entre todos a la hora de los postres. Los pichones, sin embargo, fueron puestos en libertad.
La comida de hermandad fué especialmente emotiva con más de 100 comensales. Tanto los aperitivos, como las judías con chorizo y los postres estuvieron muy bien servidos por los inquilinos del albergue.
Luis Puerta