Cuenca

Guijarro: “Desde que gobierna Cospedal, en Cuenca se ha reducido el presupuesto en materia sanitaria en un tercio”

Redacción | Martes 05 de marzo de 2013

El Área de Salud de Cuenca contará este año con 20 millones de euros menos, lo que para Martínez Guijarro llevará al despido de más profesionales sanitarios y a que se vuelvan a disparar las listas de espera. Actualmente hay ya unos 5.000 conquenses en lista de espera para una prueba diagnóstica o una intervención quirúrgica.

 

El secretario general del PSOE en Cuenca, José Luis Martínez Guijarro, destacó hoy que, desde que gobierna Cospedal, “el presupuesto en materia sanitaria para nuestra provincia se ha reducido en un tercio”. A la disminución de más del 17 por ciento en 2012, se suma ahora una nueva reducción del 12 por ciento en 2013, tal y como han anunciado desde el SESCAM.



 

 

Preguntado por los medios de comunicación, Martínez Guijarro señaló que las consecuencias de este nuevo recorte serán “menos profesionales, porque ayer no lo negó el viceconsejero de Sanidad, y que se vuelvan a disparar las listas de espera”. Actualmente hay ya unos 5.000 conquenses en lista de espera para una prueba diagnóstica o una intervención quirúrgica.

 

El presupuesto del Área de Sanitaria de Cuenca será este año 2013 de 180 millones de euros, lo que supone una reducción aproximada de 20 millones de euros. “Decir que se va a mantener el volumen de servicios y la calidad de los mismos es intentar engañar de manera clara a los ciudadanos”, añadió.

 

 

Un hospital universitario público


Por ello, Martínez Guijarro invitó a los conquenses a luchar por mejorar los servicios y porque se desbloqueen las obras del nuevo hospital de Cuenca. "Desde el PSOE vamos a seguir trabajando porque Cuenca cuente con un nuevo hospital universitario público, que es lo que siempre hemos defendido como necesario”, aseveró.

 

En este punto, avanzó que su Grupo preguntará al Gobierno de Castilla-La Mancha qué ha ocurrido con el actual proyecto, si se han rescindido los contratos con los adjudicatarios de las obras y si se han pagado indemnizaciones por dicha rescisión. “A ver si estamos gastando dinero y no estamos construyendo el hospital, que nos tememos que pueda ocurrir”, concluyó.