El equipo leonés llegaba a esta cita invicto en la segunda vuelta del campeonato liguero, y mantuvo esa condición tras imponerse por 30-29, en un partido que no se resolvió hasta el último momento. Por el otro lado, el Ciudad Encantada ha encajado su octava derrota de manera consecutiva, y sigue con su descalabro en la clasificación.
Comenzó el partido mucho más centrado el Ademar, y a los 5 minutos el marcador ya reflejaba un claro 4-1 tras un contraataque de Carlos Ruesga. Con un Palacio un tanto frío debido al día y al rival, el Ciudad Encantada seguía sin encontrarse en la pista, y hasta los 11 minutos no fue capaz de perforar por segunda vez la meta local mediante una contra de David Jiménez.
El portero Ademarista Asanín comenzó a entonarse, y con algunas paradas de mérito (incluido un 7 metros), dio seguridad al equipo para que continuara con su juego de ataque, en el que destacaban Ruesga y Piñeiro en el pivote (8-4 min.15).
Precisamente este último, tras una pérdida de balón de los visitantes, colocaba la máxima renta hasta el momento. No sufría para nada el Ademar, que controlaba el partido totalmente (12-6 min. 21).
A partir de ese momento, Ademar se relajó, el Ciudad Encantada subió su efectividad de cara a portería, y gracias a los goles de Corzo y Juanjo Fernández para los conquenses, se llegó al descanso con la mínima diferencia de toda la primera mitad: 14-12.
Tras el descanso, los visitantes consiguieron mejorar su circulación de balón, lo que le permitió encontrar mejores posiciones de lanzamiento, y tras un gol de Mendoza desde el pivote, consiguió la máxima diferencia del partido para los visitantes (16-18 min. 37).
El parcial en contra del Ademar hizo a la grada reactivarse, y comenzó a empujar a unos jugadores que estaban sufriendo por primera vez en el partido. Sin embargo, el aliento del público no parecía suficiente, y el Ciudad Encantada, liderado por un Juanjo Fernández que fue toda la noche una pesadilla para la defensa leonesa (acabó el partido con 12 goles), consiguió llevar el partido a donde hubieran firmado antes del comienzo:
La distancia en el marcador se mantuvo estable, y en el minuto 48, el Ciudad Encantada seguía por delante con sólo un gol de ventaja (24-25), y con todas las opciones intactas para llevarse los 2 puntos.
Pero como se suele decir:"los grandes momentos son para los grandes jugadores", y esos son Carlos Ruesga e Iñaki Malumbres.
Con las paradas de uno y los goles imposibles del otro, cuyo nombre era coreado en el pabellón, el Ademar dio la vuelta a la difícil situación, y se colocó con ventaja al entrar en los últimos 5 minutos (28-25).
A falta de 1 minutos y 22 segundos, el preparador del equipo manchego Zupo Equisoain pidió tiempo muerto con su equipo en posesión del balón y perdiendo de dos goles. La jugada le salió bien, y David Jiménez redujo la diferencia a su mínima expresión (29-28 min.59), dando unas esperanzas que se desvanecieron con el gol de Piñeiro a falta de 16 segundos que daba la victoria a Reale Ademar ante la alegría del público.
Con esta victoria, Ademar sigue en la tercera posición de la Liga Asobal, y quita un poco el mal sabor de boca que dejó la derrota en casa ante el Veszprem. Por su parte, el Ciudad Encantada sigue con su nefasta racha de resultados, y tendrá que trabajar mucho para salir de una situación que comienza a ser preocupante.
Ficha técnica
Reale Ademar (14+16): Asanin (Malumbres); Cabanas (-), Golubovic (-), Ruesga (9), Vranjes (2), Goñi (6), Carrillo (5, 1 p), Piñeiro (4), Nantes (1), Vrazalic (1 p), Castro (2).
B.M.Ciudad Encantada (12+17): De Hita (Moyano); Jiménez (5), Vidal (2), Pérez de Inestrosa (1 p), Corzo (6), Mendoza (3), Gastón (-), Fernández (12), Pérez Ortíz (-).
Árbitros: García Mosquera y Ríos Martín. Excluyeron por dos minutos a Cabanas y Vranjes (2) por los locales y a Mendoza (2), Fernández y Corzo por el Cuenca.
Parciales: 3-1, 5-1, 7-4, 11-6, 12-8, 14-12 (descanso), 16-17, 19-20, 20-22, 25-25, 26-25, 30-29 (final)
Incidencias: Encuentro adelantado a la vigésimo tercera jornada de la Liga ASOBAL disputado en el Palacio Municipal de los Deportes de León ante unos 3.000 espectadores.