Pasadas las cuatro y media de la tarde cuando las puertas de la Iglesia Parroquial de Ntra. Señora de la Luz se abrieron, del templo salió el Stmo. Cristo de las Misericordias, titular de la Archicofradía que da nombre al desfile procesional.
Posteriormente salieron del templo La Oración en el Huerto”; “El Amarrado a la Columna”; “Jesús con la Caña”; el “Stmo. Ecce Homo de San Gil”; “Jesús Caído y la Verónica”; “El Auxilio” y “Jesús del Puente” pertenecientes ambos a la Vble. Hermandad de Ntro. Padre Jesús Nazareno del Puente; y para finalizar, la Virgen de “La Soledad del Puente”.
Tras cruzar el popular Puente de San Antón -sobre el río Júcar-, el cortejo promocional continuo por las calles de Calderón de la Barca y Carretería.
Tras recorrer las calles de Aguirre y Las Torres, la procesión comenzaba su subida hacia la parte alta de la ciudad. En su ascenso, a la altura de la iglesia de San Felipe Neri, el Coro del Conservatorio de Música canto el Miserere a los distintos pasos.
Pasadas las 20 horas llegaba a la Plaza Mayor “El Cristillo” -nombre con el que popularmente se le conoce al Cristo de las Misericordias-, al que le fueron siguiendo, una tras otra, las hermandades que componen el desfile. Inmediatamente después la Soledad del Puente se alojo en las dependencias del Palacio Episcopal.
Tras el descanso, el desfile procesional descendió por las calles de Alfonso VIII, Andrés de Cabrera, San Juan y Palafox, hacia el templo de procedencia, al cual, rondando ya la medianoche del Viernes Santo, hace su entrada el Cristo de las Misericordias al que siguen el resto de las cofradías de Paz y Caridad.