Provincia

Luengo: “Cospedal, en lugar de estar al frente de la defensa de nuestra región, la está vendiendo”

Redacción | Miércoles 10 de abril de 2013

El presidente de la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía, Antonio Luengo, ha lamentado una vez más que la presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, “en lugar de estar al frente de la defensa de los intereses de nuestra región, la está vendiendo”.

Luengo se refería así al Memorándum de Entendimiento suscrito entre el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y las Comunidades Autónomas de Murcia y Valencia, por el que se “blinda” el trasvase Tajo-Segura.

En este punto, ha denunciado que la presidenta regional consienta la firma de un documento en el que, según palabras del director general de Aguas de la Generalitat valenciana, José Alberto Comos, "el trasvase Tajo-Segura va a quedar reflejado como una obra estratégica, de interés general para España, y cuya permanencia en el tiempo va a quedar garantizada".


“Es lamentable”, ha insistido el presidente de la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía, convencido de que el problema es que ”Cospedal necesita mantener apoyos dentro del PP y no le importa vender el agua de nuestra tierra si es necesario”. De hecho, Castilla-La Mancha –región de la que sale el agua- aparece sencillamente como invitada.

 

 

No cabe más agua en la cuenca del Segura

Respecto a la última derivación de agua aprobada el pasado viernes por la Comisión de Explotación del trasvase Tajo-Segura, Luengo lo ha calificado como “una tomadura de pelo” y “un insulto” a los pueblos ribereños teniendo que cuenta que “no cabe más agua en la cuenca del Segura”.

Recordó que estos días es necesario desembalsar agua del Segura gracias a las últimas lluvias y, sin embargo, se autoriza un nuevo trasvase. “Prefieren tener ellos almacenados esos 228 hectómetros cúbicos para garantizarse el agua mientras negocian la concesión definitiva”, añadió.

Y es que, sentenció Antonio Luengo, “la ambición del Levante por el agua está mermando las posibilidades de desarrollo social y económico de Castilla-La Mancha”.