Artículos de Opinión

35 años después: ¡¡ Viva el primero de mayo ¡¡

Redacción | Lunes 29 de abril de 2013

El 1 de Mayo de 1978 volvía a celebrarse la Fiesta internacional del Trabajo en la ciudad de Cuenca tras casi cuarenta años de dictadura franquista. Con unas CCOO legalizadas en abril de 1977 no se autorizaron manifestaciones y hubo que esperar al año siguiente para que miles y miles de trabajadores de toda España celebrasen esta festividad histórica, surgida en 1890 en nuestro país, para el movimiento obrero y las organizaciones sindicales.

 

En Cuenca la manifestación fue convocada por CCOO, UGT y CNT. Partió a las doce la mañana desde la plaza del Obispo Laplana en el barrio de las Quinientas. Según las crónicas el día estaba nublado y la lluvia hizo acto de presencia antes de iniciarse la marcha que pasó por el Paseo san Antonio, Diego Jiménez, Cervantes, Aguirre, las Torres (entonces 18 de julio) para concluir en la puerta de Valencia “hora y media después”.



 

 

Muchas y variadas fueron las pancartas que se portaron por los manifestantes que el Diario de Cuenca cifró en “algo más de dos mil doscientas personas” según datos “contrastados, creemos fidedignamente” insistía el periodista. Los cortejos más numerosos fueron los de las centrales sindicales convocantes encabezadas por los miembros de sus Ejecutivas provinciales. También participaron dirigentes del PCE y PSOE, con los parlamentarios Virgilio Zapatero y Amalia Miranzo al frente.

 

Otros testimonios de personas que participaron en la manifestación consideran que esa cifra se queda muy corta, pero es la que la Guardia Civil ofreció. El informe oficial entregado al gobernador civil Antonio Casas Ferrer (que se puede consultar en el expediente “Memoria del Gobierno Civil” del Archivo Histórico Provincial) incluía un exhaustivo recuento de las personas que desde municipios de la provincia se desplazaron a la capital “en cuatro autobuses” y “29 turismos”, además de las que efectuaron el viaje en tren. En total según la Guardia Civil “242 personas”. Esto demuestra el estricto control policial que rodeó al acto y a todas las actividades que desarrollaban los partidos políticos y sindicatos en estos primeros albores del incipiente periodo democrático.

 

En el manifiesto elaborado por CCOO y UGT se reivindicaba en este 1º de mayo “en Libertad”, como se apostillaba en el cartel suscrito por estos dos sindicatos y plagado de banderas rojas, otro de los símbolos tradicionales de los sindicatos de clase y de izquierdas, “Empleo para todos y libertad sindical plena. Derechos sindicales dentro y fuera de la empresa”.

Un manifiesto donde se hacía un llamamiento a los trabajadores a participar en las manifestaciones y deseando que “estos actos masivos de los trabajadores y del pueblo” fueran “una demostración de nuestra voluntad por consolidar y desarrollar la democracia en nuestro país” y para que fueran tenidas en cuenta sus reivindicaciones “fundamentales” entre las que destacamos, entre otros,: “medidas urgentes y enérgicas contra el paro” y “por la solidaridad con los trabajadores y pueblos que sufren la opresión de los regímenes dictatoriales”

 

Esto está contrastado con la crónica periodístico que alude a que las pancartas contenían reivindicaciones “propias del mundo del trabajo”: contra el paro y el despido libre, la recuperación del patrimonio sindical y “otras de diverso carácter: difusión cultural, libertad de expresión, etc.”. También se vio alguna pancarta de la Confederación de Sindicatos Unitarios de Trabajadores (CSUT) una escisión de CCOO vinculada al PTE.Y una pancarta de la librería “El Toro Ibérico”, regentada por el que en las elecciones municipales del año 1979 fuera candidato y primer concejal del PCE en el Ayuntamiento de Cuenca, Antonio Ortega.

 

La crónica recoge que algunos de los lemas coreados por los manifestantes también figuraban “censuras al Rey y la Reina, al gobierno, a la UCD, a Fuerza Nueva”. El grito de “no nos mires, únete” fue también muy coreado a “los ciudadanos que observaban desde los balcones”.

 

Se señala por el Diario de Cuenca que esta jornada festiva y reivindicativa se desarrollo “con toda normalidad” y que en ningún momento hizo acto de presencia “la Fuerza Pública”, destacado “el buen funcionamiento del propio servicio de orden de la manifestación” que la autoridad gubernativa incluía en su permiso dirigido a los convocantes.

 

El periódico si informa que al final de la manifestación, ya en la puerta de Valencia, se cantó “La Internacional” y “A las barricadas”, éste por el “grupo cenetista”. Y parece que hubo algún amago de continuar “el desfile” hacia la Plaza Mayor, pero finalmente se procedió a autodisolverse.

 

35 años después, a las puertas de un nuevo 1º de mayo, nos reivindicamos en el legado histórico, cultural y político del movimiento obrero en su lucha para seguir mejorando las condiciones de trabajo y de vida de los trabajadores y trabajadoras y esforzándose por defender los derechos humanos, la justicia social, la igualdad de género, la paz, la libertad y la democracia.

 

Y sobre todo renovamos nuestras fuerzas para resistir todos los ataques que se redoblan desde las posiciones e ideología ultraliberal que NO TIENEN LÍMITE y que quieren acabar con todas las conquistas del movimiento obrero a lo largo de la historia. Frente a ello la MOVILIZACIÓN y la respuesta organizada de los trabajadores.

 

 

Ángel Luis Castellano Bobillo

Secretaría de Comunicación FSC CCOO Cuenca