Un día de estos enviaré mi currículum a Bankia para mejora de empleo. Tengo trabajo, y fijo por ahora, pero me sobra mes al final de sueldo y sé que en ese banco pagan bien a los directivos. Claro que no he dicho que mi aspiración consiste en ser uno de los jefes (para seguir de tropa ya estoy bien donde trabajo).
Espero convencer a mis potenciales empleadores de que en el peor de los casos lo haré igual de mal que sus actuales gestores y en el mejor y más probable mejoraré lo que tan pésimamente se viene haciendo.
Como argumento irrefutable para que no tengan más remedio que contratarme les diré que me conformaría con un sueldo cuatro veces inferior a los que se cobran ahora, lo que supondría un importante ahorro para la entidad. Si esto ya no fuera suficiente añadiré además que en mi gestión lo prioritario sería proteger los ahorros de los depositantes; luego transformar las preferentes y demás estafas a pequeños inversores en lo que ellos creyeron que contrataban: los depósitos a plazo fijo de toda la vida. Seguidamente reduciría al nivel de un trabajador cualificado los sueldos del Consejo de Administración y rebajaría su composición a la cuarta parte, echando en primer lugar a todos los inútiles con carné de partido. Al día siguiente me daría un buen Rato de gusto pidiendo daños y perjuicios a los directivos de las antiguas Cajas de Ahorros que saquearon las entidades con sus sobresueldos, pensiones, dietas y demás hurtos, además de pedirles responsabilidades por sus créditos a políticas partidarias o a inversiones especulativas. Y finalmente le haría una peineta a los acreedores de bancos europeos que cuando lo del ladrillo prestaron sin responsabilidad a Caja Madrid y demás cajas agrupadas y ahora, protegidos por la CE, quieren cobrar de los ahorradores lo que también en ellos fue una mala inversión.
Es posible que mi gestión acabara con la quiebra del banco. Puede. Pero también puede suceder -o mejor, sucederá- que con la dirección actual, y a pesar de los rescates, más bien pronto que tarde va a suceder algo similar. Pero, al menos, el empleo que demando, además de más barato, lo utilizaría en proteger el dinero de la gente honrada, enseñar la cárcel a los sinvergüenzas que lo han gobernado y mandar a la mierda a los especuladores, incluso aunque hablen alemán.
¿Qué les parece, señores accionistas de Bankia, me apoyarían para Director General?
Joaquín Esteban Cava