Cuenca

Policías de Cuenca y toda Castilla-La Mancha se concentran hoy frente a la Comisaría del CNP para reclamar al Comisario respeto al trabajo sindical

Redacción | Jueves 16 de mayo de 2013

La Confederación Española de Policía, sindicato que representa los intereses profesionales de más 26.000 funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía en toda España, se concentrará este viernes, a las 12:00 horas, frente a la Comisaría Provincial de la calle Astrana Marín, como protesta por las trabas, superiores a las encontradas en cualquier otra plantilla del país, que estamos encontrando para desarrollar la actividad sindical de defensa de los agentes destinados en Cuenca. Bajo el lema “Más gestión y menos persecución”, delegados y responsables sindicales nacionales de la CEP, acompañados por una representación del mayor sindicato de la función pública de España, CSIF, llevarán a cabo el citado acto, que pretende concienciar a la sociedad de las dificultades que impiden el normal desarrollo de un derecho constitucional, el de la acción sindical, amparado, además, por la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Pese a haber intentado encauzar estos problemas con el responsable de la dependencia policial, el Comisario Manuel Laguna Cencerrado, la actitud de este mando ha sido, desde un principio, abiertamente hostil a cualquier reivindicación de la CEP.



 

Las peticiones de mejora de la situación de las condiciones de trabajo de algunas Brigadas en la Comisaría no han encontrado cauce alguno para su mejora y el Comisario Laguna, cuya gestión defiende el Sindicato Unificado de Policía, ha empleado las reuniones trimestrales que se celebran con los sindicatos para plantear problemas laborales como plataforma en la que atacar a este sindicato y a sus representantes, afirmando, como lo hizo en el encuentro celebrado el pasado 20 de marzo, que estábamos ejerciendo “presiones intolerables” contra él por no aceptar nuestras peticiones.

Desde un primer momento, el Comisario Laguna se ha tomado esas reivindicaciones de mejora laboral como una cuestión personal y afirmaciones como la anterior demuestran que trata de desviar la atención del núcleo del conflicto –las enormes trabas que CEP se encuentra para ejercer su actividad- para trasladarla a un terreno, el personal, que nada tiene que ver con lo que venimos planteando. Que en esa plantilla el ejercicio de la actividad sindical sea una proeza, cuando eso no ocurre en ningún otro lugar de España y la CEP representa a decenas de miles de policías sin tener esa problemática en ninguna otra ciudad, es un grave problema que conocen, desde el principio, la Dirección General de la Policía y sus máximos responsables.

En la CEP creemos que los intolerables recortes salariales y laborales que venimos sufriendo los policías desde 2010, como el resto de la función pública, no se merecen a gestores que sistemáticamente apuesten por el “no” como respuesta a cualquier mejora y que no acepten propuestas, salvo aquellas planteadas por ellos mismos. En el caso de Cuenca, además, tenemos una plantilla policial que, a marzo de este año, se encontraba cubierta al 82,73%, casi 6 puntos por debajo de la media nacional de cobertura de plazas. Un déficit de funcionarios especialmente preocupante en plena crisis y con un inicio de año que ha disparado la criminalidad en la provincia.

Así, mientras que en todo 2012 se experimentó un descenso muy importante de los hurtos, en 2013 ha aumentado un 3% la cifra conocida de estas infracciones penales en Cuenca. Incremento que, además, se suma al del 13% en los robos con fuerza, que han alcanzado el récord de aumento delictivo del último año. El primer trimestre de 2013, además, ha consolidado el mal dato de los robos con violencia, con un incremento del 5,6%, suponiendo este resultado una cifra preocupante, ya que en tres de los cuatro trimestres de 2012 se había logrado rebajar esta cifra.

Por todo ello, creemos que la Comisaría de Cuenca merece otro tipo de gestión, singularmente en lo sindical, frente al “no” por sistema del Comisario Laguna, que se toma cualquier propuesta de mejora o de defensa de los intereses profesionales de los compañeros como un pulso personal.