Cuenca

El PP afrima que Ávila contrata una empresa vinculada a un alcalde socialista para imprimir los recibos del agua

Redacción | Jueves 13 de junio de 2013

El Grupo Popular ha criticado hoy que el alcalde Juan Ávila haya preferido encargar la impresión de los recibos de “Aguas de Cuenca” a una empresa vinculada a un alcalde socialista de la provincia, en lugar de hacerlo a alguna de las numerosas imprentas de la capital.

 

Los populares han sabido por distintas informaciones que se trata de una empresa de Quintanar del Rey cuyo administrador único es el primer edil de este municipio. Ésta es la responsable de la impresión de las facturas de la recién creada empresa municipal del agua, que se han enviado estos días a los conquenses, y que tanta polémica y quejas están generando. Asimismo, al parecer, también estaría distribuyendo los recibos en los domicilios.



 

 

Los populares lamentan que Ávila no cuente con las empresas de Cuenca para esta cuestión, máxime cuando este sector se encuentra en una situación bastante precaria debido a la crisis económica.

 

El PP se pregunta si este contrato forma parte también del “reparto del botín” de Ávila y si ésta es la fórmula que ha encontrado el alcalde de Cuenca para resolver el problema de paro que presenta nuestra capital, y la mala situación por la que pasan nuestros empresarios.

 

El Grupo Municipal Popular ha solicitado el expediente de contratación correspondiente para saber cuál ha sido la razón por la que no se ha contratado a empresas de la ciudad. Consideran que se trata de un nuevo ejemplo del objetivo que pretendía Ávila al crear la empresa: “enchufar y gastar”. Han recordado su reciente denuncia sobre el contrato indefinido que “Aguas de Cuenca” hizo al concejal de Hacienda, Enrique Hernández Valero, en un intento por resolver su futuro laboral, y que gracias a las investigaciones del PP se modificó.

 

Los populares han vuelto a criticar a la empresa del agua, que han rebautizado como Aguas y Dineros S.A. Consideran que es una auténtica “máquina de gastar y enchufar”, que cada día nos sorprende con un nuevo despropósito y que desde que comenzó a funcionar ha estado envuelta en el caos.