Artículos de Opinión

Siento vergúenza

Redacción | Lunes 08 de julio de 2013

Soy una artista visual que vive en Cuenca desde hace muchos años, una ciudad patrimonio de la humanidad y hasta ahora referente cultural, sobre todo de arte contemporáneo con museos de gran relevancia, una Facultad de Bellas Artes de prestigio y una Escuela de Artes. He visto con estupor como progresivamente, sin prisa pero sin pausa, desde la llegada de la Sra. Cospedal al poder, los recortes presupuestarios, además de hacerse en sanidad y educación principalmente, se han cebado en la cultura y sobre todo en la ciudad de Cuenca. Se ha cerrado el Espacio Tornér, la Fundación Antonio Pérez está a menos del 50% de su presupuesto, La fundación Antonio Saura, el Auditorio o el Museo de las Ciencias han visto mermado en gran medida su capacidad económica y un largo etc… que ha culminado con la no adjudicación del Conservatorio Superior, una demanda pedida desde tiempo de atrás teniendo esta ciudad una semana de Música Religiosa de fama internacional y unos infraes.



 

tructuras y espacios musicales consolidados donde se han hecho infinidad de conciertos, justificando su decisión en el número de habitantes y en que tendremos el ATC ¿Por qué se nos quiere castigar de esta manera?

Ahora se está hablando de un gran pacto en los presupuestos en Castilla- La Mancha. Pido a los dos partidos políticos, que dejen de lado sus batallitas políticas y hagan para esta ciudad un gran pacto cultural: Considerar el arte y la cultura un bien y no “un activo improductivo”, bajada del IVA cultural, también para el arte del que nunca se habla, como están pidiendo ya otras comunidades gobernadas por el PP: Extremadura, Madrid, Castilla y León y que esté en consonancia con la de otros países europeos, una ley de mecenazgo demandada por todos los agentes culturales, no seguir recortando en las partidas a los centros y museos … Y no repitan, por favor, el espectáculo tan vergonzoso de la Sra. Ana Botella que ha vendido en subasta al 50% de su valor obras de arte contemporáneo de la talla de Tàpies, Chillida o Miró justificando su decisión en “criterios ornamentales” y que eran unos “activos improductivos”. Siento vergüenza y tristeza porque lo

que se ha intentado hacer con un gran esfuerzo en la divulgación, creación e investigación en la cultura y concretamente en el arte contemporáneo quede en nada y sea muy difícil volver a retomar en un futuro y acabemos siendo todos unos analfabetos culturales como ya hemos visto en algunos de nuestros políticos.

 

Victoria Santesmases