Cospedal debe dimitir, y no ya porque haya recibido dinero negro en sobres (que eso es algo que se tendrá que demostrar ante el juez), sino por las sonrojantes mentiras que ha ido recitando a la ciudadanía.
Primero dijo que Bárcenas había dejado de trabajar para el PP en abril de 2010, y se demostró que Bárcenas tenía despacho, secretaria y coche en Génova 13 hasta enero de este año. Entonces Cospedal salió y nos vendió las milongas de las indemnizaciones en diferido para justificar que Bárcenas cobrara del PP hasta entonces. Unas explicaciones inverosímiles que a nadie han convencido y que no ha querido volver a aclarar.
A principios de esta semana se entregaba al juez y se publicaba en los medios un recibí de 200.000 € firmado en el 2007 por el gerente del PP de Castilla-La Mancha (siendo Cospedal presidenta del partido en la región) a cambio de unas supuestas adjudicaciones en el ayuntamiento de Toledo (esto segundo se tendrá que demostrar ante el juez). Cospedal salía de nuevo a dar la cara y admitía que ese dinero había sido recibido por la organización regional pero puntualizaba que eso no demostraba nada, sólo que ese dinero se recibió, que se hizo por transferencia y que se destinó a la campaña electoral de las autonómicas del 2007 en Castilla-La Mancha. Sin embargo, de haber sido así, esa cantidad aparecería en la fiscalización de los gastos electorales de las elecciones autonómicas de Castilla-La Mancha que realizaron el Tribunal de Cuentas y la Sindicatura de Cuentas regional. Y en ninguno de esos dos informes hay rastro alguno de los 200.000 €. Entonces, el PP cambia de versión una vez más y, esta vez por boca del portavoz popular en la región, Francisco Cañizares, se matiza que el dinero no se destinó a la campaña, sino a la precampaña, razón por la cual no aparece entre los gastos electorales. Pero de nuevo, si esto fuera cierto, los 200.000 € aparecerían entonces en la contabilidad ordinaria del PP. Una vez más, en esa documentación, tampoco hay rastro alguno de los 200.000 €. Finalmente la dirección nacional del PP reconoce (faltaría más, después de tantas mentiras y cambios de versión) que dichas cantidades no figuran como tales en la contabilidad ordinaria. Aún así, el PP asegura que sí están en la contabilidad de forma fraccionada, porque “se trató de pagos directos de facturas de actos preelectorales". Sin embargo, fuentes de la dirección popular y personas próximas a la secretaria general del PP no supieron precisar de qué partidas se trata, ni qué tipo de conceptos se consignaron en la contabilidad para justificar esos gastos.
Si ha habido financiación ilegal en el PP de Castilla-La Mancha siendo María Dolores de Cospedal su presidenta se tendrá que demostrar en los tribunales. Pero el mínimo de ética y de responsabilidad que se le pide a un gobernante requiere que ante tantas mentiras sepa admitir su error y dimita. Cospedal arguye que Bárcenas no tiene credibilidad ninguna porque ha cambiado de versión en varias ocasiones. Pues bien, ¿qué credibilidad merece Cospedal cuando niega haber recibido dinero negro en sobres cuando ella también ha cambiado de versión en numerosas ocasiones? Ninguna, y un gobernante que ha perdido toda credibilidad por sus numerosas mentiras no puede estar al frente de un gobierno. Por eso, Cospedal debe dimitir.
Gustavo R. García
Responsable de Organización Consejo Territorial de Castilla-La Mancha de Unión Progreso y Democracia