Cuenca

Prieto propondrá que el Consorcio de Instalaciones Deportivas entre en fase de liquidación

Redacción | Viernes 02 de agosto de 2013

Benjamín Prieto, como último presidente del Consorcio de Instalaciones Deportivas, va a proponer que esta entidad entre en fase de liquidación con el fin de facilitar que el Ayuntamiento de Cuenca pueda acogerse al Plan de Pago a Proveedores y saldar la deuda que tiene con la empresa constructora del estadio de la Fuensanta.

Según explica en nota de prensa, Prieto tiene la intención de convocar con carácter de urgencia una reunión de lo que era la Junta General del Consorcio para cursar esta propuesta que permitiría al Ayuntamiento de Cuenca acogerse al Plan de Pago a Proveedores y satisfacer los 560.681,78 euros que adeuda por su parte correspondiente de las certificaciones 6, 7,8, 9, 10 y 11.

Prieto recuerda que después de que la empresa haya llevado el incumplimiento de estos pagos a los tribunales, satisfacer esta deuda es condición obligatoria antes de dar cualquier otro paso sobre el Estadio de la Fuensanta y el Ayuntamiento, a pesar de que presupuestó 700.000 euros para este fin en las cuentas de 2012, no ha pagado ni un solo euro de la obra argumentando que no tiene dinero. Así las cosas, Prieto considera que esta decisión brinda la oportunidad al consistorio  de demostrar realmente su voluntad de pago.

Además, el hecho de dejarlo en fase de liquidación facilitará la defensa de los intereses de los ayuntamientos consorciados en los distintos procesos y, en especial, en el abierto contra la disolución formal del Consorcio tras la demanda interpuesta por la UTE formada por las empresas ‘Instalaciones Deportivas Manchegas SLV y Construcciones Deportivas Inporman SAU’, adjudicatarias de las obras de la Fuensanta. Así, el hecho de que el Consorcio esté en proceso de liquidación le permite mantener su personalidad jurídica, personarse en el proceso y hacer defender que los ayuntamientos que han cumplido y sí han hecho frente a sus obligaciones con el Consorcio, no deben ser obligados, encima, a pagar las obras de un Ayuntamiento que no ha sido capaz de cumplir con sus compromisos.