Cuenca

“El espacio no visible entre lo real y lo imaginario” en la sala de exposiciones de la Escuela de Arte

Redacción | Sábado 16 de noviembre de 2013

Fotógrafo y director de cine documental, Javier López de Lerma, muestra su última colección fotográfica en la sala de exposiciones de la Escuela de Arte José María Cruz Novillo de Cuenca.

Esta muestra que estará abierta hasta el sábado 30 de noviembre, está constituida de tres series fotográficas unidas entre sí por un vínculo en común, que parte de una investigación que pretende dar forma a la relación entre los conceptos de azar y deriva y que sitúa la presencia del cuerpo humano como sujeto en conexión con un espacio no visible que habita entre lo real y lo imaginario.



 

Esta investigación es una búsqueda parte de la hipótesis de que la intervención de los procesos azar y deriva, se asimila como factores imposibles de comprender en el universo tangible del ser humano. De ahí la frustración por la incapacidad de dar sentido al cruce entre ambos, a la aparición de sucesos  que parecen haber sido llevados por la corriente del tiempo hasta un lugar y momento concreto: la idea del azar se manifiesta como una revelación, y la idea de la deriva como una atracción mística hacia el horizonte.

La posibilidad de la flexible teoría de que nada es casual, lanza al aire nuevas reflexiones complejas sobre nuestro paso por la vida: ¿destino o camino?

Este trabajo, lejos de la pretensión de aportar una explicación o respuesta, intenta configurar situaciones que avisten un desvelamiento de lo incomprensible, del conocimiento que va más allá de la razón: la intuición.

En palabras del artista: “Me gusta pensar que toda obra de arte adquiere pleno sentido cuando su creación es inconsciente”.

Con este planteamiento, las fotografías que López de Lerma presenta, fueron creadas durante procesos de liberación de tensión conceptual, como pasatiempo para reforzar otro proyecto diferente en forma y temática. Si reflexionamos sobre su proceso de creación, estas fotografías que nunca fueron pensadas como arte, que se ejecutaron con una libertad de juicio total, sin ningún planteamiento intelectual, se convierten ahora, en el núcleo de una teoría para repensar la creación del arte como meditación.