“Si extensa es nuestra historia y rico nuestro patrimonio, os puedo asegurar que lo más importante de Castilla-La Mancha y de lo que nos podemos sentir más orgullosos es de sus gentes”, aseguraba Benjamín Prieto, Presidente de la Diputación de Cuenca en el transcurso del pregón que sirvió para inaugurar la XVIII Semana Cultural de la Casa de Castilla-La Mancha en Barcelona.
Prieto visitaba este fin de semana la Ciudad Condal y las sedes de la Casa de Cuenca y de Castilla-La Mancha. Allí, pudo conversar y saludar a numerosos conquenses y castellanomanchegos que residen en Cataluña y que aprovecharon la ocasión para compartir con el Presidente sus experiencias como ‘paisanos’ residentes fuera de la comunidad autónoma.
En primer lugar, Benjamín Prieto visitaba la Casa de Cuenca. Allí fue recibido por la presidenta, Ana Sepúlveda y por el resto de la Junta Directiva. Pudo recorrer las instalaciones y quedó gratamente sorprendido por las posibilidades del local y las actividades que en él se desarrollan. Compartió un café con los socios y les instó a que le trasladaran inquietudes y peticiones. Asimismo, les agradeció la estrecha vinculación que continúan manteniendo con sus pueblos y la importancia que esto supone para que sigan contando con población, “se que hacéis partícipes de ese amor por la tierra a vuestros hijos y nietos”, afirmaba el Presidente.
Acto seguido, Prieto se trasladaba a la Casa de Castilla-La Mancha en Barcelona, para pregonar su semana cultural. Allí también fue recibido por la Junta Directiva, con su presidente José Hermosilla a la cabeza y representantes del Ayuntamiento de la ciudad catalana.
En su discurso, Prieto realizaba un recorrido histórico por numerosos rincones de la región y las civilizaciones que han dejado su huella en nuestra comunidad autónoma. Ensalzaba la necesidad de cuidar el legado de nuestros antepasados y a conocerlo para ponerlo en valor. Destacaba la importancia de los castellanomanchegos que viven en Cataluña como difusores de nuestra riqueza monumental y paisajística y reconocía su valentía a la hora de tener que tomar una decisión tan difícil como es la de emigrar, “sois personas sencillas, que habéis sabido salir adelante a pesar de las dificultades, a base de ilusión, trabajo y esfuerzo”.
Para finalizar, el Presidente de la Diputación recordaba algunas de las fiestas más importantes que se celebran en la provincia de Cuenca, desde las fiestas de moros y cristianos de Valverde de Júcar en enero hasta El Vítor, en el mes de diciembre.
Prieto se despedía de los castellanomanchegos residentes en Barcelona agradeciéndoles la invitación a pregonar su semana cultural y agradeciéndoles el ánimo con el que un día emprendieron una nueva vida “de sumar y no de restar, multiplicando y no excluyendo”.