El Ayuntamiento de Cuenca podría perder casi 300.000 euros por irregularidades detectadas en la contratación del Aula Audiovisual de San Antón, según se desprende de un informe de auditoría encargado por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas sobre la ejecución del proyecto Urbana.
Al parecer, “diversas irregularidades en los procedimientos de contratación y justificación que han puesto de manifiesto seis incumplimientos de la normativa aplicable, tres de los cuales provocarían una pérdida de recursos económicos para la entidad municipal”, según explica el Equipo de Gobierno.
En concreto, exponen, se proponen dos minoraciones en la contratación del suministro del Aula Audiovisual de San Antón por importe de 289.248,78 euros por irregularidades en los criterios de adjudicación, así como otras dos minoraciones al haberse certificado los gastos correspondientes a las tasas de replanteo de diversas certificaciones de obra correspondientes a las calles Belén y San Lázaro. En total, añaden, “320.860,84 euros que suponen un verdadero mazazo a las ya de por sí maltrechas finanzas municipales”.
Así las cosas, el Ayuntamiento presentará alegaciones a este informe de auditoría que puede consultarse en la web municipal pero en cualquier caso no descarta “depurar responsabilidades por los perjuicios económicos que la falta de rigor en la ejecución del Urban está provocando en el Ayuntamiento”.
Se trata de la segunda vez que surgen problemas con aspectos relacionados con este proyecto, pues ya a finales de 2012 el Ministerio de Economía detectó irregularidades en parte de las facturas del Urban, cofinanciado con fondos europeos, por valor de 320.000 euros, al considerar que “el proceso de contratación que se llevó a cabo durante la pasada legislatura no fue el adecuado”.
Esto supuso, según ya informó entonces el concejal de Economía y Hacienda, Enrique Hernández Valero, que para desbloquear la situación el Ayuntamiento había aceptado hacerse cargo, sin la ayuda de los fondos europeos, del 25 por ciento del total del importe de esas facturas, es decir, de 80.000 euros. Con ello se consiguió evitar perder la partida de 1,5 millones de euros que el Consistorio tenía pendiente de percibir por parte del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) en concepto de inversiones ya abonadas.