El secretario general del PSOE en la provincia de Cuenca, José Luis Martínez Guijarro, ha denunciado “el sectarismo brutal” que aplica el Gobierno del PP en Castilla-La Mancha contra los Ayuntamientos gobernados por el PSOE a nivel provincial y regional. A ello suma que “están aprovechando el miedo a la crisis para implantar unas reformas en materia laboral y social, y ahora de libertades, que nunca se habían atrevido siquiera a verbalizar”.
Martínez Guijarro, que participó en un encuentro navideño celebrado por los socialistas conquenses este fin de semana en Montalbo, insistió en que “el PP ha cercenado la mayoría de los derechos que había en este país y ahora van a por las libertades”.
“En 2015 tenemos que parar los pies a Cospedal, porque en esta región vivíamos bastante bien hasta que a ella se le ocurrió venir”, añadió el secretario provincial del PSOE, para quien “lo único que nos ha traído ha sido desilusión y desesperanza”.
Ante responsables, militantes y simpatizantes socialistas de la zona de Tarancón, Martínez Guijarro pidió “inhabilitar a Cospedal como presidenta”, algo que “sólo se puede hacer en las urnas”. “Tenemos que trabajar por el futuro de nuestros hijos, para que tengan unas perspectivas de futuro como mínimo iguales que las que han tenido sus padres y las que tenían sus abuelos”, aseveró.
De recorte en recorte
El secretario general del PSOE de la provincia de Cuenca lamentó que en estos dos años y medio de gobierno de Cospedal en Castilla-La Mancha hemos ido “de recorte en recorte”, quitando “de un plumazo” los servicios con los que contaban los conquenses y los castellano-manchegos. Por ello, señaló que “allí donde hayan quitado un servicio, lo volveremos a poner”.
Precisamente en Montalbo, una de las muchas localidades donde el Ejecutivo de Cospedal pretendía cerrar las urgencias nocturnas, recordó cómo se puede poner coto a las “políticas injustas” del Gobierno regional. “Juntos pudimos evitarlo, porque los concejales de estos pueblos y el conjunto de los ciudadanos salieron a la calle para demostrar que se le podían parar los pies a Cospedal”.
Por último Martínez Guijarro volvió a pedir al Gobierno del PP en Castilla-La Mancha la puesta en marcha de políticas de empleo que den salida a los 300.000 parados que hay en nuestra región. Es más, 90.000 familias tienen a todos sus miembros en paro y en 30.000 de ellas ninguno de sus miembros cobra prestación económica alguna.