El Equipo de Gobierno de Juan Ávila ha aprobado hoy en solitario acogerse a la opción de refinanciación de la deuda que le ofrece el Ministerio que supone subir impuestos y endeudar otros 10 años más al Ayuntamiento, aumentando los intereses en más de 10 millones de euros. El Grupo Popular por su parte, ha votado en contra y ha propuesto que se optase por cualquier de las otras dos fórmulas que no obligaban a infringir una mayor presión fiscal a los ciudadanos, y suponían un importante ahorro en los intereses.
El asunto de la refinanciación de la deuda se ha visto hoy en un pleno extraordinario en el que los populares han insistido en que los socialistas estaban escogiendo la peor de las soluciones para las arcas municipales. “No se puede entender, ha dicho el concejal Javier Ruiz, que si la situación económica es tan buena como la que nos están vendiendo, ustedes se decanten por la opción que es financieramente peor”. Según Ruiz, los números son los números y si se analizan se ve claramente que cualquiera de las otras dos posibilidades es más ventajosa para la ciudad.
Con el fin de que los socialistas no subiesen los impuestos ni hipotecaran al Ayuntamiento durante otros diez años más, el PP municipal presentó una enmienda esta semana que ha sido debatida hoy en la sesión plenaria, y rechazada por la mayoría socialista. Los populares han lamentado que los ciudadanos tengan que soportar más subidas de impuestos y han recordado las quejas de colectivos como los empresarios, que se han mostrado en total desacuerdo con la medida.
El portavoz popular, Pedro J. García Hidalgo, ha dicho en el transcurso de la sesión que había que agradecer al Gobierno de Mariano Rajoy que hubiese aprobado estas medidas, porque gracias a ellas, ayuntamientos como el de Cuenca van a mejorar su situación económica, especialmente preocupante en el caso de la capital. En este sentido, ha indicado que la nuestra, “es la que peor situación presenta de todas las capitales de provincia de la región”.
Finalmente, los socialistas han aprobado en solitario acogerse a la opción que según Hidalgo es “la peor para el Ayuntamiento y la que más beneficia a su gobierno por fines electoralistas”, en referencia a que durante los próximos dos años no tendrán que pagar intereses de la deuda y eso les permitirá tener más liquidez pero supondrá trasladar la carga a los años sucesivos.