El delegado de la Junta en Cuenca, Rogelio Pardo ha afirmado que el alcalde de Cuenca, Juan Ávila engañó a los padres que llevan a sus hijos a las escuelas infantiles municipales porque después de subirles de forma escandalosa el precio y de comprometerse a devolver parte de la subida cuando la Junta le pagara la ayuda, una vez la cobró el Ayuntamiento de Cuenca se quedó con ella y no devolvió ni un euro a los padres.
Pardo ha respondido así a las declaraciones del alcalde de Cuenca en las que responsabiliza a la Junta de la decisión del Ayuntamiento de Cuenca de subir los precios de sus guarderías.
El delegado de la Junta ha recordado que en el año 2012 el alcalde decidió subir los precios de sus dos guarderías dejando el mínimo que tendrían que pagar los padres según renta en 80 euros y el máximo en 240 euros. "Cuando publicó estas subidas en el Boletín Oficial de la Provincia del 6 de julio de 2012 el alcalde no dudó añadir textualmente que las "cuotas finales quedarán fijadas en base a la aplicación de los siguientes intervalos económicos, restándole la correspondiente aportación de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha (JCCLM) si la hubiere, en cuyo caso se regularizarán las cantidades a abonar por los sujetos pasivos minorando proporcionalmente su aportación o devolviéndole lo abonado en exceso". Lo curioso es que cuando el Ayuntamiento recibió la ayuda de 145.000 de la Junta de Comunidades el alcalde no cumplió con lo publicado en el Boletín Oficial de la Provincia, y el Ayuntamiento de Cuenca se quedó con los 145.000 euros y no devolvió ni un solo euro a los padres que habían sufrido una brutal subida de precios y que no se beneficiaron de la ayuda que el Gobierno regional da a los ayuntamientos para mantener las escuelas municipales infantiles”.
Al delegado de la Junta le consta que varios padres se dirigieron al Ayuntamiento exigiendo que se repercutiera la ayuda recibida de la Junta a los precios que habían pagado por llevar a sus hijos a las escuelas infantiles, “aunque la respuesta del Ayuntamiento ha sido negativa en todos los casos”.
Para el delegado de la Junta en Cuenca “ésta es la política social del alcalde de Cuenca que impide a las familias con menos recursos llevar a sus hijos a las guarderías municipales porque no pueden pagar los precios mínimos y luego da lecciones a los demás”.
Por el contrario, según recuerda el delegado, la Junta no ha subido los precios de sus escuelas infantiles y mantiene los descuentos a las familias con menos recursos, “a muchas de las cuales cobra 0 euros por llevar a sus hijos a las guarderías que la Junta tiene en la provincia de Cuenca”.
Por último, el delegado de la Junta en Cuenca, Rogelio Pardo, ha lamentado la obsesión que el alcalde de la capital, Juan Ávila, tiene para echar las culpas de todo lo que ocurre en su Ayuntamiento a los demás en lugar de asumir sus errores de gestión y de admitir de una vez por todas que es el alcalde de Cuenca y que los ciudadanos le votaron hace tres años para que gobernara y solucionara problemas, no para que se dedicara a responsabilizar a los demás de su incapacidad y su nefasta gestión que ha dejado a la ciudad de Cuenca con una sensación de dejadez y abandono que ya es un clamor entre sus habitantes.