El Grupo Socialista va a presentar, ante las Cortes de Castilla-La Mancha, una proposición de ley para evitar la privatización de cualquier centro sanitario público de la región. Así lo ha anunciado el portavoz en materia sanitaria Fernando Mora.
Mora señaló que esta ley tiene un claro objetivo: “blindar la sanidad pública castellano-manchega ante los intentos privatizadores que está llevando a cabo el Gobierno de Cospedal”.
Así, recordó que actualmente la Junta está llevando a cabo gestiones para privatizar el nuevo hospital de Toledo y en el futuro estas privatizaciones podrían extenderse al nuevo hospital de Cuenca o a las ampliaciones de los centros hospitalarios de Albacete o Guadalajara, entre otros.
La proposición de Ley del Grupo Socialista será en primer lugar remitida a todos los colectivos sanitarios de la región con intención de recabar sus aportaciones y sugerencias. Después será presentada ante la cámara regional. “Esperamos que corra la misma suerte que la ley contra las listas de espera que presentamos y que ni el Grupo Popular ni el Gobierno impidan su tramitación”, indicó Mora.
En la proposición de ley, se deja claro “la gestión exclusiva y directa del sistema sanitario público en todos los hospitales, centros de especialidades, centros de salud, consultorios médicos y centros sanitarios públicos que existan en la región”
Igualmente, se recoge que “todos los posibles conciertos o convenios que la administración del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha acuerden por imperiosa necesidad de la prestación del servicio serán debidamente justificados y serán exclusivamente complementarios a los públicos de la comunidad autónoma y nunca podrán implicar la puesta en manos de terceros de hospitales o centros sanitarios de carácter público.”
La Ley también contempla en una disposición final que en el supuesto que en el momento de la entrada en vigor de la misma “se encuentren en marcha procedimientos administrativos de concurso, concesión o concierto con entidades privadas a efectos de la privatización de los servicios sanitarios en cualquier centro público de la región, quedará inmediatamente interrumpido y sin efecto”.
Para Mora, la norma presentada por el Grupo Socialista es un claro compromiso con la gestión pública de la salud en Castilla-La Mancha, “ya que no se puede concebir la sanidad como un negocio sino en función de las necesidades de los ciudadanos”.
También quiso dejar claro que el sistema sanitario público es totalmente sostenible y que existe una gran contestación ciudadana ante cualquier intento privatizador de la sanidad como ha ocurrido en Madrid, Valencia o Castilla y León, donde ha tenido efectos muy negativos y protestas mayoritarias.