Según informan en comunicado de prensa, desde la asociación Cuenca Abstracta 2016 lamentan profundamente el abandono de un icono de la restauración conquense en el marco incomparable de las Casas Colgadas. Como también lamentamos el cierre en su momento del restaurante Ars Natura.
Ante la situación creada entendemos, por unanimidad de los integrantes de la Comisión de Cultura ayer reunidos en el Hotel Torremangana, que la mejor solución de futuro para dicho espacio es la ampliación del Museo de Arte Abstracto.
Esta posibilidad fue uno de los muchos puntos aportados por integrantes de este movimiento ciudadano en su acto fundacional el pasado 25 de septiembre, como objetivo posible para la celebración en 2016 del L Aniversario del Museo de Arte Abstracto Español. Con satisfacción observamos que ahora mismo no es solo una idea posible, sino una solución probable que puede convertirse en eje de todo un catálogo de actuaciones en torno a esta importante efeméride.
Debe ser motivo de satisfacción la coincidencia entre Equipo de Gobierno y Oposición Municipal para reconducir la situación con el objetivo de que el espacio sea aprovechado para la anhelada ampliación del Museo emblemático de Cuenca, proyecto que la ciudad lleva años esperando.
Esta Asociación invita a la Fundación Juan March, al Ayuntamiento, y a las demás instituciones, a trabajar con la premura necesaria para que esta ampliación sea una realidad con vistas a la celebración del Cincuentenario en 2016.
Además, recordamos que existe otro proyecto de ampliación, que incluye la plaza de Ronda y los Miradores, que podría hacer aún más ambiciosa la presencia activa de la Fundación Juan March en Cuenca y, al mismo tiempo, aportar una solución urbanística importante para una zona del Casco Antiguo absolutamente desaprovechada y perdida para la ciudad y sus visitantes.
Animamos a todos a convertir el Cincuentenario del Museo en la herramienta que pueda devolver a la ciudad a la senda de la ambición, la transformación positiva, y la reivindicación de la misma como centro cultural de primer orden, donde conviven, y se retroalimentan, los valores del pasado monumental y la vanguardia permanente.