La Sociedad Española de Residencias (SEMER) explicó la semana pasada la situación de soledad en la que muchos mayores pasarán estas navidades, unas fechas claves de unión familiar. Tras ello han sido numerosos los ciudadanos que han mostrado su predisposición a acoger en estas fechas a los mayores y para ello han solicitado ayuda a SEMER.
Desde SEMER quisiéramos agradecer a todos esos ciudadanos su buena predisposición y animarles a que contacten con los servicios sociales de su localidad, pues son los conocedores en su municipio y del lugar donde se encuentran estas personas.
El estímulo positivo de acompañamiento en fechas claves, genera un bienestar psico-orgánico: mejora la depresión, evita intentos suicidas, disminuyen los dolores, aumenta el apetito… En definitiva, es una acción muy positiva, pero que nunca se debe interpretar como un acto de lástima social.
Situación de los mayores de 65 años
Son muchas las personas en edad geriátrica que viven solas, especialmente si se compara con los datos de hombres y mujeres de menos de 64 años. Los datos de Censos de población y vivienda del INE son especialmente reveladores en esta materia.
En torno al 36,4% de las mujeres de 65 o más años residen en su vivienda sin ningún tipo de compañía, cifra que contrasta con la de hombres en cuyo caso únicamente alrededor del 11% viven solos. Sin embargo, al comparar estos porcentajes con la misma situación en hombres y mujeres de menos de 64 años las cifras son inferiores. En el caso de las mujeres un 22,7% viven solas, mientras que un 30,1% de los hombres se encuentran en la misma situación.
Ese millón y medio de residentes españoles que estarán solos, contrastan con los casi 400.000 ancianos institucionalizados en centros geriátricos que no lo estarán y que en su momento lo estuvieron también.
La soledad puede venir marcada por la dejadez familiar o el haber tenido pocas relaciones sociales y humanas en la juventud, que al llegar a estas edades se puede traducir en trastornos del comportamiento y del estado de ánimo, creando cuadros como ansiedad y depresión, llevando todos ellos un efecto sumatorio que cierra el círculo.
SEMER apuesta por la socialización permanente de estas personas que viven solas, como por ejemplo sucede en los centros geriátricos institucionalizados. Debe ser una meta que se tienen que marcar las administraciones y no sólo cuando hay campañas electorales. Vejez no es sinónimo de dejadez o de no ser útil.