La formación castellanista conquense, usando los propios datos oficiales del Registro Central de Personal del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, que pueden consultarse en su web, quiere demostrar hasta qué punto el abandono y ensañamiento con la provincia de Cuenca es un hecho objetivo incuestionable.
“Desde el comienzo de la crisis, los recortes no están aplicándose a todos por igual. Hay ciudadanos de primera, de segunda y de tercera. Frente al recorte general del 5% en las plantillas de funcionarios autonómicos en toda España, hay ocho provincias donde lejos de reducirse el número de los mismos, ha aumentado, incluso de forma notable. En el resto, con Cuenca situada en el último puesto, el 52, la reducción alcanza cifras escalofriantes” aseguran en el Partido Castellano (PCAS).
La lista de provincias donde ha aumentado el número de funcionarios autonómicos, con su variación en porcentaje, es la siguiente: Guipúzcoa (+8,3%), Álava (+7,9%), Vizcaya (+6,6%), Melilla (+3,7), Lérida (+2,4%), Tarragona (+1,2%), Gerona (+1,1%), Lugo (+0,5%) y Baleares (+0,3%). Todas ellas, excepto el caso anecdótico de Melilla, en las regiones mal llamadas históricas.
Por el lado contrario, la lista de provincias donde las plantillas de funcionarios autonómicos (el grueso de los funcionarios totales del Estado dada la alta descentralización, más aún en provincias pequeñas donde el Estado apenas si tiene presencia), es la que sigue (entre paréntesis se indica en porcentaje la disminución): Huesca (-0,6%), Barcelona (-0,7%), Asturias (-1%), Valladolid (-1,1%), Burgos (-2,5%), León (-2,6%), Navarra (-2,8%), Santander (-2,8%), Segovia (-3,2%), Orense (-3,3%), La Coruña (-3,4%), Ávila (-3,5%), Pontevedra (-3,7%), Las Palmas (-3,8%), Palencia (-3,9%), Zaragoza (-4,0%), Soria (-4,0%), Tenerife (-4,0%), Badajoz (-5,6%), Zamora (-5,6%), Almería (-5,6%), Málaga (-5,8%), Sevilla (-6,1%), Castellón (-6,3%), Cáceres (-6,4%), Salamanca (-6,9%), Teruel (-7,0%), Cádiz (-7,1%), Logroño (-7,3%), Huelva (-7,5%), Alicante (-7,5%), Albacete (-7,7%), Madrid (-8,1%), Granada (-8,5%), Córdoba (-8,8%), Valencia (-8,9%), Ceuta (-9,1%), Murcia (-11,7%), Ciudad Real (-11,8%), Jaén (-12,6%), Toledo (-13,9%), Guadalajara (-17,9%) y cerrando la lista Cuenca (-22,6%).
Una cifra escalofriante para los castellanistas. “En Cuenca, en 2014 solo quedaron 6.197 funcionarios autonómicos, un 22,6% menos que en 2009, y eso, en una provincia con baja industrialización, alto envejecimiento y alta dispersión geográfica es demoledor. El abandono por parte de las administraciones es notorio, intencionado, cruel y vergonzoso. Si nos fijamos, entre las cinco provincias donde más intensos han sido los recortes, cuatro son de Castilla-La Mancha. Eso puede estar indicándonos el desastre económico y de gestión en que los administradores anteriores, del PSOE, metieron a toda la región. Pero si vemos la desproporción de recortes aplicados entre las provincias de CLM, la conclusión es clara: si aquellos eran pésimos gestores, los actuales del PP son inmisericordes con Cuenca, el ensañamiento es total”
El hachazo, también en el ámbito local
“No quedan ahí los recortes y las desgracias para Cuenca” aseguran desde la agrupación del Partido Castellano (PCAS) en Cuenca. “Con todo, el mayor recorte de personal público ha sido en la administración local. Según el citado Registro Central de Personal, a día de hoy, entre ayuntamientos, cabildos y diputaciones de toda España, hay 129.000 funcionarios menos que en 2009, una disminución media entre las 52 provincias españolas del 12%. De ellas, solo 7 han visto menguar sus plantillas en más de un 20%, cuatro de las cuales se encuentran en Castilla-La Mancha: Cuenca, Albacete, Toledo y Ciudad Real, existiendo solo 3 provincias donde el aumento ha sido superior al 3%: Santander, Guipúzcoa y Navarra”
En el Partido Castellano (PCAS) consideran que esto prueba, una vez más, el papel residual y secundario que sistemáticamente otorgan a Cuenca tanto el PSOE como el PP. “No es casualidad que ambos solo se acuerden de Cuenca para expolios hídricos, para traernos basureros atómicos (incluso cuando ya se sabe que los terrenos no son aptos) y para recortes masivos en servicios públicos de toda índole. Nos tratan así no solo porque somos pocos, sino porque nos ven dóciles: somos una provincia con bajo coste político cuando se trata de endosarnos lo malo, y además consideran que todo el pescado se lo van a repartir igualmente entre ambos hagan lo que hagan. Y así no vamos a revertir la situación en la vida. Solo nos queda un camino: apostar por formaciones de estricta obediencia castellanista, sin intereses en otros lares, respaldar opciones que piensen globalmente en Castilla y actúen localmente en Cuenca. Solo así pintaremos algo en el conjunto español” proponen desde el Partido Castellano (PCAS).