La Federación de Servicios a la Ciudadanía (FSC) de CCOO-Cuenca, a través de su Secretaria General, Lucía Garrido, ha lamentado profundamente el último caso de violencia de género, que sería el cuarto en lo que va de año, y ha reiterado el llamamiento de las organizaciones que convocan los “lunes de luto” en Cuenca capital, a la participación en la concentración que tendrá lugar a las 20.30 horas en la plaza de España.
“Desde CCOO llevamos tiempo diciéndolo y no somos las únicas voces. El Parlamento Europeo ya dio la voz de alarma en febrero de 2013 sobre el riesgo del aumento de violencia contra las mujeres como efecto combinado de la crisis y de las políticas de austeridad y recortes sociales, incluidos los realizados en políticas de igualdad y prevención de la violencia de género; porque los problemas económicos favorecen que se produzcan más situaciones de maltrato psicológico, violencia física, acoso sexual… y muchas mujeres, empobrecidas por la precariedad laboral que les afecta especialmente, no encuentran la protección que necesitan, dados los recortes recursos del Estado y las Administraciones Públicas”, señaló la máxima responsable de la FSC CCOO-Cuenca.
Añadió Lucía Garrido que “Por eso, y desgraciadamente, la ecuación no falla: menor respuesta institucional, menos oportunidades y menos derechos, es igual a más violencia contra las mujeres. Son más que conocidos los detonantes de la violencia de género, una violencia que se cobró la vida de 56 mujeres (según datos oficiales, 48 más otras 7 en estudio), dejando a 40 menores sin madre. Sin contar con otras víctimas colaterales (familiares, personas allegadas, hijos e hijas) cuyas vidas se ha llevado por delante esta violencia machista que asesina día sí y día también”.
Desde 2003, en poco más de una década, han sido más de 800 las mujeres asesinadas. “Una contabilidad intolerable, incompatible con un Estado de Derecho”, sentenciaron. “Corresponde, dijo la sindicalista de CCOO, a toda la sociedad luchar contra este problema social que trasluce en este resultado dramático e irreversible para estas mujeres asesinadas la insuficiencia de la respuesta institucional y la persistencia de graves discriminaciones de género”.
“Corresponde a los poderes públicos proporcionar las medidas y actuaciones suficientes, tanto de carácter simbólico como con recursos, incluidos los financieros, para asegurar la prevención, la atención y protección a las mujeres y menores que la sufren, y para combatir de raíz contra su caldo de cultivo, fomentando una nueva cultura de igualdad, corresponsabilidad y respeto”, señaló por último Lucía Garrido.