Provincia

Cañete se sumerge en la Edad Media durante la jornada grande de La Alvarada

Redacción | Sábado 01 de agosto de 2015

El repique de campanas a la hora de tercia ha roto esta mañana la calma en Cañete anunciando el comienzo de la jornada más intensa de La Alvarada Medieval, una fiesta que este año cumple ya su XVII edición y que, desde hace ahora un año, figura en el selecto grupo de Fiestas de Interés Turístico de Castilla-La Mancha.

Ayer viernes, la celebración de la fiesta estuvo marcada por la amenaza de lluvias, aunque finalmente el mal tiempo no consiguió deslucir la jornada, ni tampoco evitar la presencia de numerosos visitantes en las calles de esta pequeña localidad serrana. Por la mañana, la céntrica iglesia de San Julián volvió a ser escenario del acto de presentación de libros y del fallo del Certamen Poético ‘Flor de Romero’. Y es que si por algo se caracteriza la fiesta de La Alvarada, es por la importante oferta de actividades culturales que se desarrollan a lo largo de los cerca de diez días durante los que se prolonga esta importante cita con el medievo.



 

Las lluvias que cayeron sobre la localidad a primera hora de la tarde retrasaron el montaje del Mercado Medieval y del Campamento Recreacionista,

aunque no impidieron que el grupo de teatro ‘Los Álvaros’ representasen en la Plaza Mayor el auto teatral «El origen histórico y la leyenda de la Aparición de la Virgen de la Zarza», una obra preparada para la ocasión por Miguel Romero y escenificada con muchísima ilusión por este grupo de actores locales. Con escasos medios, pero con gran esfuerzo y entrega, este grupo de aficionados al teatro volvió a representar para cañeteros y visitantes un nuevo episodio de la historia de Cañete, elegido muy acertadamente en relación con el eje central que la Comisión Organizadora ha escogido para esta edición, y que versa sobre el culto a la patrona de Cañete.

El miedo a que la lluvia pudiese complicar la celebración de la cena-degustación, prevista al aire libre en el Huerto de Doña Julia, hizo que la Comisión Organizadora decidiera trasladar el evento al espacio multifuncional de ‘La Serrana’. Para compensar el magnífico escenario a los pies de la muralla en el que la cena se iba a realizar originalmente, el salón fue adornado con banderolas y estandartes, así como con armas y enseres medievales. Finalmente, cerca de 350 personas acudieron a la cita y participaron en la degustación de un exquisito y completísimo menú elaborado por los mejores locales de restauración de la villa. Tras el lavamanos a los asistentes, y mientras el público tomaba asiento para la cena, el grupo de música folk ‘La Ringlera’ se encargó de amenizar la velada, presentando para la ocasión su nuevo disco ‘Extramuros’.

La jornada de hoy sábado promete ser todavía mucho más intensa que la de ayer, con la inauguración del Mercado Medieval y los primeros pasacalles. El Huerto de Doña Julia, situado a los pies de la muralla, junto a la puerta acodada de San Bartolomé, volverá a ser el epicentro de un intenso tráfago de cañeteros, descendientes del pueblo y de gentes venidas desde otros puntos de la comarca, de toda la provincia e incluso desde diferentes partes de la geografía peninsular. Quienes se acerquen hasta allí, podrán realizar sus compras en los puestos del mercado, disfrutar del espacio gastronómico de La Alvarada o retrotraerse a la Edad Media en el Campamento Recreacionista. Los más pequeños podrán divertirse también con las numerosas actividades infantiles, el Burro-Tour o la ‘Alvarada inglesa de los niños’.

A las 12:00 horas, sin embargo, el escenario de la fiesta se trasladará a la explanada que hay a los pies de la muralla, junto a la carretera de Valdemeca. Allí, los diferentes grupos de recreación histórica escenificarán un enfrentamiento armado entre las huestes castellanas de Alfonso VIII y los hombres de don Pedro Ruiz de Azagra, señor de Albarracín, por la posesión de la fortaleza de Cañete. Dicha batalla promete ser espectacular, y no faltarán en ella los lanzamientos de flechas y azconas, así como el frenético batir de los escudos y el choque de espadas. Tras la misma, y en la propia iglesia de San Julián, se llevará a cabo la lectura del pregón de esta XVII Alvarada Medieval de Cañete, de manos del poeta José María Abellán, y se procederá a la entrega del premio del XIII Certamen de Relato Histórico Breve, que se espera recoja el propio Tomás Gislera Velasco, ganador con su relato El Guardián del Salar.

Ya por la tarde, se procederá al nombramiento de Comendador Mayor de La Alvarada, que este año se concederá a las figuras simbólicas de don Quijote y Sancho Panza, coincidiendo con el 400 aniversario de la publicación de la segunda parte de El Quijote. Durante el acto, que tendrá lugar también en la iglesia de San Julián, ambos personajes literarios estarán representados por los actores Óscar Chamorro y Javier Losán, quienes acudirán a la cita caracterizados como los emblemáticos protagonistas de la obra de Cervantes.

Finalizada la parte más institucional de la jornada, el foco de actividad se trasladará de nuevo al Huerto de Doña Julia, concretamente al Campamento Recreacionista, donde el Grupo de Recreación Histórica Conca realizará el acto de ‘Vestir al caballero’, en el que los asistentes podrán conocer de primera mano las prendas de vestir y el armamento propio de un caballero del siglo XIII. Después se realizará en ese mismo escenario una exhibición de esgrima medieval. Aunque, sin lugar a dudas, el plato fuerte de la jornada será una vez más el gran torneo medieval protagonizado por el grupo de especialistas ‘Legend’. Como cada año, se espera el lleno absoluto en la grada de Cañete, con cientos de asistentes que podrán disfrutar con las pruebas de habilidad, el juego del estafermo, el lanzamiento de bohordos y muy especialmente los combates singulares que darán colorido y espectáculo a la tarde-noche cañetera.

Finalmente, hacia la medianoche, las antorchas volverán a iluminar los viejos caminos de ronda cañeteros, gracias al desfile en el que recreacionistas, vecinos de Cañete y visitantes recorrerán las calles de la localidad simulando el cierre de las puertas de la villa, con paradas en las antiguas entradas de San Bartolomé, de las Eras y de la Virgen. Un acto que cada año supone un estupendo broche a la que sin duda es la jornada más importante y atractiva de toda La Alvarada.

 

Miguel A. Badal