Engañoso resultado final, pero no porque sea injusta la victoria del Teucro, si no un marcador que no refleja la superioridad real que los de Quique Domínguez exhibieron sobre la pista. Ciudad Encantada consiguió maquillar ligeramente los números, aprovechando la lógica relajación del equipo azul, que llegó a ir por delante con una máxima renta de diez goles.
Partido completo el que realizó un Teucro enorme en defensa, especialmente en la primera parte, y sólido y con recursos en ataque. Dominando el tiempo de juego y el marcador desde el pitido inicial, los teucristas tuvieron momentos en los que bordaron un balonmano de altísimo nivel, haciendo disfrutar a su afición, que vivió la victoria de los suyos con una tranquilidad que no se esperaba ante la entidad del equipo conquense.
No había trancurriso ni un cuarto de hora de partido cuando el técnico visitante se vió obligado a pedir su primer tiempo muerto. De poco le sirvió, el 9-5 que reflejaba el marcador siguió creciendo hasta el 15-10. Si David Chapela era el director de orquesta, con un Carlos García infalible desde los siete metros, la entrada en pista de Erik Balenciaga volvió loca a la defensa visitante. Ni siquiera la exclusión casi simultánea de Víctor Rodríguez y David Chapela fue suficiente para impedir que al descanso el resultado reflejase una todavía pequeña pero cómoda ventaja.
Pero si la primera parte había sido buena por parte azul, los comienzos de la segunda fueron para enmarcar. Faltaba que a la fiesta se sumase Ricardo Amérigo, que había estado bien en la primera parte, pero elevó su nivel de prestaciones en la segunda. La consecuencia fue que tras cuatro intervenciones consecutivas del portero local, el Teucro se disparó hasta los 10 goles de ventaja.
Los visitantes arriesgaron con una doble mixta, pero únicamente consiguieron acercarse a cuatro goles. Quique Domínguez, que había aprovechado para dar minutos a los menos habituales, devolvió a pista a David Chapela, Edu Moledo, Carlos García y Víctor Rodríguez, y los conquenses vieron como se les esfumaba cualquier ilusión de remontada frente a un Teucro empeñado en demostrar que la liga Asobal no le da miedo.
Ficha Técnica:
SD TEUCRO (35): Ricardo Amérigo; García Pichel (1), Víctor Rodríguez (3), Gonzalo Carró (2), Carlos García (9, 4 de penalti), José Manuel Rial (2), Edu Moledo (3) -siete inicial-, Andrés Delgado (p.s.); Arkaitz Piriz, Erik Balenciaga (5), David Chapela (6, 1 de penalti), Iván Fernández, Román Pedreira y Dani Hernández (4).
GLOBALCAJA CIUDAD ENCANTADA (30): Leonardo Vial; Pablo Vainstein (8, 2 de penalti), Thiago Alves (1), Rafael López (2), Sergio Vallés (1), Sergio López (1, de penalti), Víctor Frade (7) -siete inicial-, Samuel Ibáñez (p.s.), Fernández Galán (3), David Mendoza, Daniel Tolmos (6), Vladimir Zejak, Mateo Pérez y Miguel Ángel Martínez (1).
Árbitros: Sebastián Fernández Molina y Alberto Murillo Castro (Andalucía). Excluyeron dos minutos a David Chapela, Víctor Rodríguez, José Manuel Rial, Carlos García y Gonzalo Carró (2), por el Teucro, y a David Mendoza (3, descalificado en el minuto 40), Sergio López y Pablo Vainstein, por el Ciudad Encantada.
Parciales: 3-2, 6-3, 9-6, 11-8, 14-9, 16-12 (descanso), 20-14, 24-16, 27-20, 30-22, 31-26 y 35-30 (final)
Incidencias: Pabellón Municipal de los Deportes (Pontevedra). Unos 1.500 espectadores.