La Diputación Provincial de Cuenca tiene entre sus líneas estratégicas de actuación la inversión en los municipios de la provincia y, a la par, poner en valor su patrimonio histórico con el fin de promover su desarrollo económico y la fijación de la población. En esta línea, el equipo de Gobierno de Prieto ha preparado para el ejercicio 2016 un Plan de Obras y Servicios (POS) encaminado no sólo a atender aquellas actuaciones para la mejora y mantenimiento de los servicios mínimos de nuestros municipios, sino también para poner en valor nuestro patrimonio histórico.
Así lo han puesto de manifiesto los vicepresidentes segundo y tercero de la Diputación, Julián Huete y Eva Arteaga, respectivamente, durante una rueda de prensa, en la que han explicado que el Plan de Obras y Servicios de 2016 cuenta, entre sus novedades más destacadas, con el hecho de que los ayuntamientos que soliciten actuaciones en conjuntos históricos, zonas arqueológicas y monumentos BIC (Bien de Interés Cultural) de titularidad municipal no tendrán que aportar nada, haciéndose cargo la Diputación de la totalidad de la inversión.
Por ello, para Arteaga, “esto demuestra el compromiso de la Diputación con el POS y, dentro de él, con el rico patrimonio histórico con el que cuenta nuestra provincia, que, por supuesto, conviene ponerlo en valor como atractivo turístico y elemento dinamizador de nuestra economía”.
En términos generales, el Plan de Obras y Servicios de 2016, según ha detallado Huete, contará con un presupuesto de 8,9 millones de euros, del que más del 90 por ciento será aportado por la institución provincial, mientras que los municipios beneficiarios se harán cargo de un montante de 563.000 euros.
En este sentido, ha explicado que este año se ha prescindido del Plan Especial para el Mantenimiento de los Servicios Municipales y las partidas que se destinaban a él se han incluido en el Plan de Obras y Servicios, puesto que “tenemos la certeza de que ya no es necesario a tenor del brusco descenso de la demanda de los ayuntamientos en esta materia; no en vano, se ha pasado de los 1,3 millones de euros solicitados en 2012 a los 671.000 euros de 2014 y en este ejercicio se ha reducido a medio millón de euros”. Unas cifras que, en su opinión, “vienen a demostrar que los consistorios de la provincia han ido arreglando sus cuentas con los proveedores, gracias, en gran parte, a las medidas extraordinarias impulsadas por el Gobierno central”.
Aun teniendo en cuenta la inclusión de las partidas del Plan de Mantenimiento en el POS, el presupuesto de este superará en unos 100.000 euros aproximadamente la inversión realizada en el presente ejercicio con ambos planes. Por lo tanto, según Huete, “continuamos incrementando año tras año la inversión a través del POS, lo que viene a demostrar la especial preocupación de la Diputación sobre las inversiones a ejecutar en los municipios de nuestra provincia”.
Las normas y criterios del Plan de Obras y Servicios de 2016 se someterán a debate en el Pleno Ordinario de mañana, miércoles. Criterios en los que se establece, entre otras cuestiones, las aportaciones de los municipios según tramos de población. Así, dichas aportaciones oscilan entre el 5% de localidades con una población de 1 a 200 habitantes y el 40% de aquellas de más de 50.000 habitantes.
Aportaciones municipales que, incluso, se verán mermadas en algunos casos atendiendo a una serie de circunstancias. Así, se mantiene la reducción del 5% en su aportación para aquellas actuaciones dirigidas a la renovación de redes y mejora de eficiencia del ciclo hidráulico, renovación de alumbrado público para la mejora de la eficiencia energética y de sustitución de equipos de calefacción o producción de agua caliente sanitaria en edificios de titularidad municipal que utilicen energías renovables; es decir, “una clara apuesta de la Diputación por apoyar actuaciones encaminadas al ahorro de agua y al respecto al medio ambiente”, tal y como ha detallado Arteaga.
A esta reducción, hay que sumar una cantidad adicional de 12.000 euros por cada núcleo de población con que cuente el municipio, atendiendo la singularidad de este tipo de ayuntamientos.
En definitiva, un Plan de Obras y Servicios que sigue en línea ascendente, en cuanto a recursos financieros, y que pone el acento tanto en los servicios mínimos como en la recuperación del patrimonio histórico.