Los trabajadores de Aguas de Cuenca han manifestado en nota de prensa que quieren hacer pública su posición ante la pretensión del grupo municipal del PP de modificar de forma sustancial la Encomienda de Gestión aprobada en diciembre del año 2012 para el Ciclo Integral del Agua. Retirar la recaudación a la Empresa Pública Municipal Aguas de Cuenca, es dejarla sin autofinanciación y por tanto hacerla quebrar, con el objetivo de privatizarla.
Para los trabajadores, “en primer lugar queremos recordar a todos los conquenses que Aguas de Cuenca es una empresa pública, cien por cien municipal, es decir, de todos los conquenses. “Aguas de Cuenca” es una empresa solvente y eficiente que atiende sus compromisos en las condiciones pactadas, que es capaz de generar recursos financieros suficientes y pagar puntualmente a los proveedores.
La ciudad de Cuenca sufre un déficit estructural de inversiones en las infraestructuras del Ciclo Integral del Agua, porque durante años el Ayuntamiento no ha invertido en dichas infraestructuras. Es decir, no ha revertido lo recaudado por el agua al mantenimiento, conservación y mejora de las infraestructuras del agua, desde los manantiales, a las redes, depósitos, alcantarillado o depuración del agua.
Cuenca es una de las ciudades en las que existe un mayor número de retos en su sistema de gestión del agua y un mayor número de obstáculos a la implementación de políticas de agua, fundamentalmente por el solapamiento de competencias que han existido hasta el año 2013. Hasta seis servicios se solapaban en las competencias sobre el ciclo integral del agua.
Así mismo creen que “fue una buena decisión adoptar fórmulas organizativas que además de contar con la participación directa de las autoridades municipales (ahí está el Consejo de Administración que encabeza el Alcalde y la Junta General que es le Pleno) cuente con una estructura organizativa integral que asegure unos estándares mínimos de calidad.”
Este modelo de gestión del Ciclo Integral de Agua debería haberse elegido hace muchos años como se hizo en muchas ciudades españolas como Aguas de Córdoba, Aguas de Gijón, Aguas de Sevilla, etc. Empresas públicas con una Gestión Integral del agua de sus ciudades que son el orgullo de sus Alcaldes- sean del signo político que sean- y de sus ciudadanos.
Hay que recordar que en España el 40% de la población es abastecida por empresas públicas, el 35 % por privadas, el 15 % por empresas mixtas y sólo un 10 % por la administración local (AEAS, Asociación Española de Abastecimiento de Aguas y Saneamiento). Por tano, fue una decisión acertada la creación de Aguas de Cuenca con un único socio, que no es otro que el Ayuntamiento de Cuenca, y que nos asegura, al menos hasta ahora- el cumplimiento del principio de recuperación de costes sancionado en la Directiva Marco del Agua
La insuficiente actividad inversora cuando era el Ayuntamiento el gestor del Ciclo Integral del Agua supuso:
- Que la EDAR (Estación Depuradora de Aguas Residuales) de Cuenca estuviera al límite de su vida útil, con días en los que de forma intermitente no funcionaba.
- Que tengamos 7 pedanías en dónde no se depuren las aguas residuales incumpliendo la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea y vertiendo al medio natural las aguas residuales.
- Que en barrios como en las Quinientas las tuberías todavía fueran de plomo, prohibidas hace años. Afortunadamente se están cambiando.
- Que más de 2.000 contadores estuvieran averiados durante años y no se renovaran. Afortunadamente ya han sido renovados.
- Que las infraestructuras hídricas estén absolutamente deterioradas y lo equipamientos electromecánicos obsoletos. Algunas infraestructuras requieren una actuación urgente.
- Pérdidas de agua muy superiores a la media española, la inversión en el mantenimiento de la red de distribución fue prácticamente nula en los últimos años.
Que la recaudación pase a ser gestionada nuevamente por el Ayuntamiento- recordemos que el Ayto está intervenido- supondrá un nuevo obstáculo para la actualización de las infraestructuras hídricas de la ciudad y para el cumplimiento de la directiva europea del Agua, de la Ley del Agua y del de CLM.
En Cuenca el 60 % de la red de distribución es de fibrocemento (amianto). La antigüedad de la red de distribución de agua es preocupante, afortunadamente se está renovando la red en el Barrio de las Quinientas donde la mayoría de las acometidas continuaban siendo de plomo, quedan redes de agua potable de hierro. Hay zonas de la ciudad cuyas redes son de una antigüedad de más de 60 años. Podemos decir que más del 50 % de la red tiene una antigüedad superior a 30 años, cuando la media española es del 38%. Solo un 20 % tiene una antigüedad de menos de 20 años cuando la media en España es de un 35 %.
Creemos que es necesaria la sostenibilidad económica de la empresa Aguas de Cuenca y la autosuficiencia financiera, garantizando el cumplimiento del principio de recuperación de costes sancionado en la Directiva Marco del Agua, y las diversas recomendaciones que ha emitido la OCDE a este respecto. Desde luego no creemos que esto se cumpla si se le retira la recaudación. La modernización de las infraestructuras hídricas de Cuenca pasan por el mantenimiento de una empresa pública como Aguas de Cuenca que está haciendo lo que no se hizo durante años y queda mucho por hacer.
Durante estos casi tres años Aguas de Cuenca ha invertido en infraestructuras que estaban obsoletas o que no funcionaban por la falta de inversión durante años.
Estamos hablando de un servicio esencial cuya gestión no se puede cambiar ni por la puerta de atrás, ni de forma impulsiva. El Equipo de Gobierno no ha negociado con los trabajadores este importante cambio en la encomienda de gestión aprobada en diciembre de 2012. Por tanto, nos oponemos a esta modificación de la encomienda de Gestión del Agua cuyo objeto no puede ser otro que el de hacer quebrar la empresa para después justificar su privatización, afirman desde el Comité de Empresa de Aguas de Cuenca.