El presidente de la Diputación Provincial de Cuenca, Benjamín Prieto, ha recibido en audiencia esta semana a varios miembros de la Comunidad de Regantes ‘La Grajuela’ de Sisante, quienes le han trasladado algunos de sus problemas más acuciantes y urgentes.
El presidente de esta agrupación, José Luis Jiménez, acompañado de varios miembros de la Junta Directiva han dado cuenta a Prieto de la problemática existente con la nueva línea divisoria de las Confederaciones Hidrográficas del Júcar (CHJ) y del Guadiana (CHG), que deja dos de los pozos de esta Comunidad en la demarcación de esta última y el resto en la primera. Jiménez ha explicado que ante esta situación la Junta Central de Regantes de la Mancha Oriental, a la que pertenece ‘La Grajuela’, ha elaborado un estudio para determinar la línea divisoria entre ambas cuencas en esta zona y ha presentado alegaciones contra la división planteada en el Plan Hidrológico.
Y es que, según han asegurado, al problema de tener los pozos de regadíos en dos cuencas hidrográficas distintas, se suma el hecho de que esta situación ha provocado la paralización del proyecto de ampliación de la zona de regadío en 900 hectáreas, a pesar de contar con el estudio de impacto ambiental ya aprobado.
Ante esta situación, Prieto se ha comprometido con los regantes a interceder ante el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) para trasladarle estas demandas con el fin de que puedan estudiarlas y tomar alguna decisión al respecto.
La Comunidad de Regantes ‘La Grajuela’ está integrada por unos 400 comuneros y dispone de 1.700 hectáreas de regadío en los términos municipales de Sisante, Casas de Benítez y Pozoamargo.