Artículos de Opinión

En este momento

Redacción | Sábado 16 de enero de 2016

Llegué a Cuenca hace 17 años, tras finalizar mis estudios en la Politécnica de Madrid,  y aceptando un trabajo ilusionante en una institución como la Universidad de Castilla-La Mancha que, en su campus de Cuenca, comenzaba a implantar nuevas titulaciones en el ámbito de la ingeniería. A mi ímpetu juvenil y deseo profesional por afrontar ese proyecto, se unió la acogida de una ciudad, y sobre todo de sus gentes, que mudaron mi inexperiencia y miedos iniciales en una plena convicción sobre el futuro de  las posibilidades profesionales y personales que se me ofrecían.

En lo personal, Cuenca me ofreció las mejores condiciones para que mi proyecto familiar y vital creciera, y lo que es más importante, me permitió disfrutarlo cada día.



 

En lo profesional, la Escuela Politécnica de Cuenca, el Vicerrectorado del Campus de Cuenca y de Extensión Universitaria y, nuevamente, y siempre ahí, la Politécnica me permitieron ocupar distintos cargos académicos de gestión que me han permitido obtener una visión global de la importancia de nuestra institución académica, en lo local, lo provincial y lo regional.

Una visión que ahora, en este momento, me ha llevado a aceptar el ofrecimiento y compromiso, que el candidato a rector para las próximas elecciones del 9 de febrero en la UCLM, Francisco Quiles, me trasladó hace un tiempo. Un ofrecimiento que partía de una premisa clara, la de potenciar institucionalmente el papel del Campus de Cuenca en la universidad regional y que ha quedado plasmada con el compromiso de establecer en nuestro campus la sede de dos vicerrectorados y áreas estratégicas de actuación. Por un lado, la Extensión Universitaria, Cultura y Deportes, competencias que, desde la creación de la Universidad, habían estado asignadas a Cuenca. Y, por otro lado, la Formación Permanente, identificada como una línea estratégica básica del programa electoral, en consonancia con las tendencias nacionales e internacionales en el ámbito universitario actual. Además, otras líneas y actuaciones de gran calado e importancia en la institución universitaria regional serán anunciadas en los próximos días, reforzando el apoyo claro de esta candidatura al papel del campus y a su ciudad en el marco de la enseñanza universitaria en Castilla-La Mancha.

La importancia e influencia del campus conquense en la ciudad es un aspecto que todos debemos valorar en su justa medida y, sin duda, la potenciación del mismo tendrá su influencia en el devenir diario de la ciudad y la provincia. Un campus que debe recuperar el papel que ya tuvo como punto de encuentro y catalizador de proyectos e ideas para administraciones, asociaciones, instituciones, empresas y gentes de Cuenca. Un campus que, en el pasado, llegó a suponer casi el 10% de la población censada, con las connotaciones sociales y económicas que ello suponía, y, por tanto, con la necesidad, casi urgente, de recuperarlas. Un campus del que, como conquense de adopción, estoy convencido que podemos presumir, como proyecto de ciudad, como impulsor de la proyección social de la misma y, por qué no, como potenciador del flujo económico más cercano.

Por todo lo anterior, creo en este proyecto, creo en que otra UCLM es posible para Cuenca, y lo creo firmemente, en este momento.

 

César Sánchez