El artista José Gracia inauguró ayer una exposición compuesta por una serie de grabados, realizados entre los años 2013 y 2016, en la sala Rococó enmarcaciones de Cuenca. El artista estudió Bellas Artes y por casualidad acabó centrándose en el grabado, actualmente es técnico del aula de grabado en la Facultad de Bellas Artes de la UCLM.
Las principales técnicas de grabado que utiliza José Gracia son el linóleo y la serigrafía. Según el artista el linóleo le permite dibujar sobre el mismo con una gubia “como si fuera un lápiz”. Gracia afirma que ha llegado a tener un estilo propio “dibujando mucho” y define sus cuadros como “un poco horror vacui”, recargados y llenos de detalles.
Esta exposición tiene dos partes, una de ellas se centra en sus primeros trabajos en gran formato que data de 2013 y 2014 y la otra formada por sus trabajos más recientes realizados entre 2015 y 2016. Los grabados realizados en serigrafía se tratan de sus últimas obras y son una serie inspirada en la música y en sus experiencias como músico. El artista toca la tuba en una banda y sus dibujos están basados en sus conciertos e instrumentos. Esqueletos, demonios y colores chillones se mezclan con instrumentos y simbología de todo tipo; desde alegorías que hacen referencia a la religión, como un músico representado por un esqueleto con un cinturón “punky” que lleva en la cabeza un capirote, hasta gorras de visera plana y gorros mexicanos.
También podemos observar esta carga de simbolismo en sus personajes de sus primeras obras, donde observamos a un cristo en la cruz que tiene por cabeza una naranja, invitaciones al infierno, símbolos de la paz, esqueletos y personajes demacrados con ojos salidos de sus orbitas unidos al yin y yang y el símbolo de la anarquía.
Eva Casinos