Cuenca

El delegado de la Junta presentó el octavo libro de la escritora conquense Estrella Cachero, “Voces de Asedio”

Redacción | Sábado 30 de abril de 2016

El delegado de la Junta en Cuenca, Ángel Tomás Godoy, ha presentado este sábado el octavo libro de la escritora conquense Estrella Cachero, “Voces de asedio”, en el marco de la Feria del Libro “Cuenca Lee”.

Godoy, quien se ha mostrado muy orgulloso de haber participado en la presentación de varias de las obras de esta autora, afirmó que Estrella Cachero “es un ejemplo de superación personal” pues la escritora y pintora padece una discapacidad.



 

“Estrella nos ha demostrado a todos que lo importante no son las capacidad que no tenemos, sino las que tenemos, y trabajar día a día para desarrollarlas, poniéndole pasión a lo que hacemos como ella la pone a la escritura y la pintura, dos artes a través de las cuales nos transporta a otros mundos a los que los demás no seríamos capaces de llegar sin su ayuda”, afirmó el delegado de la Junta.

Por otra parte, Godoy deseo que la Feria del Libro “Cuenca Lee” sea un éxito “por el bien de la ciudad, que necesita de todos los estímulos posibles para reactivar la economía local”.

En este sentido, recordó que el Gobierno de Castilla-La Mancha “ha hecho una apuesta muy fuerte por Cuenca, especialmente en el ámbito del turismo, y va a traer a la Catedral una de las exposiciones más importantes del año en España: la del artista y disidente chino Ai Weiwei, en el marco del IV Centenario de la Muerte de Miguel de Cervantes”.

Godoy también señaló que el Gobierno regional colabora con esta Feria con varias actividades, como los talleres de danza y la exhibición de baile que tuvo lugar el pasado viernes con la participación de todas las academias de danza profesionales de la ciudad, o los talleres didáctico para escolares del Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha y el Museo de Cuenca.

“Voces de asedio” cuenta el choque profundo de los sentimientos de Francisca, una mujer solitaria, contra la realidad de un bloque de viviendas en el que habitan inquilinos de distinto pelaje. Francisca es un personaje disconforme consigo misma y con los que la rodean, mostrándose incorpórea y fantasmal, incapaz de ceñirse a unos perfiles reales. Así lucha contra la ambigüedad de las conductas de sus vecinos que en su convivencia se convierten en jueces morales y delatores.