Dirigentes y cargos electos del PP de Cuenca, como el secretario de Sanidad del Comité Ejecutivo Provincial, Carlos Navarro, o la alcaldesa de Gascueña, María del Rosal Martínez, se han sumado a las voces que piden que se termine con la acumulación de cargos "sin excepciones" en el partido.
Navarro y Gascueña se han sumado a las voces del PP de Cuenca que están pidiendo que no haya acumulación de cargos, tras la presentación de la enmienda en este sentido por parte Francisco Risueño, un compromisario del PP de San Clemente que asistirá al XVIII Congreso Nacional del Partido Popular.
Carlos Navarro, que es concejal en el Ayuntamiento de Cuenca al igual que Pedro José García Hidalgo, otra de las voces críticas, ha considerado que la incompatibilidad de cargos "debería ser" un tema central de debate en todo el proceso congresual del PP, porque "es un clamor dentro de la militancia".
También apoya la enmienda de Risueño, aunque ha dejado claro que "no es un rechazo a una persona en concreto" sino que entiende que quien acumula muchos cargos "pierde la independencia para ejercer las labores propias del mismo, porque el liderazgo de un cargo u otro a veces entra en conflicto con la entidad a la que representa, y así se pierde rigor democrático".
Como miembro del Comité Ejecutivo Provincial, Navarro ha lamentado que en Cuenca haya responsables de área o cargos electos que están planteando está cuestión y que sólo han obtenido "una aproximación prusiana de los responsables del partido en contra de la enmienda, y no nos agrada porque son numerosísimos los militantes que nos están mostrando apoyo".
En la misma línea se ha pronunciado la alcaldesa de Gascueña, que ha mantenido que el rechazo a la acumulación de cargos "es el sentir mayoritario de la militancia del partido", y ha pedido "que se suprima la excepcionalidad y que se apliquen los Estatutos".
Tanto Martínez como Navarro han rechazado de plano la posibilidad de consensuar la enmienda para suprimir "gradualmente" la acumulación, como ha sucedido con otras iniciativas, y consideran que se trata de una "tomadura de pelo" cuando la limitación de cargos ya está reflejada en los Estatutos.
Por lo tanto, entienden que solo habría que cumplirla, suprimiendo además la excepcionalidad que, para María Del Rosal Martínez "es un cajón de sastre".
Martínez ha opinado que el régimen de incompatibilidades mejoraría la democracia interna del partido y que "es imposible compaginar tantos cargos, no hay tiempo material para desarrollar el cien por cien de sus funciones".
Y ha coincidido con García Hidalgo en que el debate, según se plantee en el Congreso Nacional, se tendrá que reeditar en los congresos regionales y en los provinciales. EFE