El Grupo Municipal Socialista ha emplazado al equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Cuenca a que convoque un Pleno Extraordinario la semana que viene para poder tratar todos aquellos temas que no pudieron abordarse en la sesión ordinaria de este miércoles. Una situación que vino dada porque el alcalde, Ángel Mariscal, “decidió contabilizar, dentro de las 8 horas estipuladas como tope de duración del Pleno, la hora de la comida, algo incomprensible”.
Esto supuso que no pudieran debatirse temas que el GMS considera “importantísimos y que no pueden demorarse”, como la moción para que la Diputación de Cuenca mantenga su aportación al Plan de Empleo o la situación en la que encuentra la negociación del pliego de prescripciones del servicio de Ayuda al Domicilio, un asunto “sobre el que los trabajadores están profundamente preocupados”.
Tampoco pudieron tratarse las razones por las que el recibo del agua no está ya incluido en el Plan Fácil para su pago en 6 mensualidades ni cuándo tiene pensado el equipo de Gobierno instalar el sistema de control del tráfico en el Casco Antiguo.
De celebrarse este Pleno Extraordinario podría incluirse también la comparecencia del concejal de Personal, que fue retirada del orden del día con el visto bueno de todos los grupos políticos con el objeto de que diera tiempo a tratar los asuntos traídos a la sesión por la oposición.
Los concejales del GMS han señalado además que “nuestro objetivo es tratar temas de sumo interés que no se pueden dejar para dentro de un mes, por lo que no tenemos problema a renunciar a nuestras dietas por asistencia”.