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Casetas de madera: cuando el espacio extra empieza en el jardín
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Casetas de madera: cuando el espacio extra empieza en el jardín

viernes 28 de noviembre de 2025, 11:32h

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Tener más espacio es una necesidad bastante común. No todo el mundo puede ampliar su casa, ni hacer una reforma, ni alquilar un trastero a las afueras. A veces, lo que hace falta es algo más sencillo: un lugar para guardar, o para trabajar sin interrupciones. O simplemente para tener ese rincón que en casa no cabe. Por eso cada vez más gente se interesa por las casetas de madera.

Y no, no son lo que eran hace veinte años. Las de ahora ya no son cuatro tablas mal encajadas para meter la cortacésped. Hoy se diseñan bien, con materiales duraderos, pensadas para aguantar años sin dar problemas. Algunas incluso se pueden usar todo el año si se aíslan correctamente. No son viviendas, pero según cómo se preparen, pueden funcionar como despacho, taller o sala de estar auxiliar.


¿Qué tienen de especial?

Una buena caseta de madera, de entrada, tiene que ser resistente. La mayoría de las que fabrica Hobycasa, por ejemplo, están hechas con pino nórdico, que es una madera densa, muy estable, y que aguanta bien tanto el frío como la humedad. Además, viene ya tratada contra hongos e insectos, lo que alarga su vida útil sin que tengas que hacerle nada especial.

El sistema de montaje también influye mucho. Estas casetas no se construyen desde cero como una casa normal. Vienen en paneles que se ensamblan mediante un sistema de machihembrado. Eso permite que se puedan montar en uno o dos días. Algunas incluso en unas horas, si el terreno está listo.


¿Para qué sirven realmente?

Depende. Mucha gente las usa como trastero. Pero otras personas las instalan para montar una oficina, o un pequeño estudio donde poder concentrarse. También están quienes las convierten en zona de juegos para niños o en un espacio de lectura. Incluso hay quien las adapta como habitación para invitados.

Todo depende de qué modelo elijas. Los hay pequeños, de menos de 5 m², que solo sirven para guardar cosas. Y otros mucho más grandes, que superan los 20 m² y ya permiten un uso más constante. Incluso se pueden personalizar: elegir el grosor de las paredes, el tipo de ventanas, si tienen porche, etc.

Si se quiere usar en invierno, conviene añadir aislamiento térmico. No viene de serie, pero se puede incluir. Y con eso, el confort mejora mucho.

En general, las casetas de madera son versátiles y ecológicas y son la mejor opción para ampliar el espacio de jardín. Hobycasa las construye con las mejores garantías, robustas y eficientes.

¿Hay que pedir permiso para instalar una?

En muchos casos no. Si la caseta no se ancla al suelo de forma permanente y no supera ciertos metros, lo normal es que no requiera licencia de obra. Pero las normas no son iguales en todos lados. Lo más sensato es preguntar en el ayuntamiento del municipio donde se va a instalar. Algunas veces piden una comunicación previa, otras no dicen nada.

Lo que sí vas a necesitar es una base nivelada y estable. Puede ser una losa de hormigón, una tarima o un sistema modular. Pero sin una base bien hecha, ninguna caseta se sostiene bien a medio plazo.


¿Requiere mantenimiento?

Sí, algo. La madera es un material vivo, aunque venga tratada. Con el tiempo, el sol, la lluvia o el viento la afectan. Por eso conviene aplicar un lasur o barniz especial cada uno o dos años. No hace falta mucho más. Si está bien cuidada desde el principio y no se deja que se deteriore, la estructura puede durar décadas sin grandes reparaciones.

También importa dónde esté colocada. Si está muy expuesta al sol directo o en un lugar donde llueve con frecuencia, hay que protegerla mejor. A veces, pequeños detalles como añadir un alero o colocarla bajo un árbol hacen diferencia.


¿Y el precio?

Hay bastante diferencia entre modelos. Las casetas más sencillas pueden costar menos de lo que mucha gente imagina. Las más grandes o con más grosor de pared, por supuesto, cuestan más. Pero si se compara con una obra tradicional, no hay color. Ni por coste, ni por tiempo, ni por complejidad.

Además, no se depende de muchos gremios ni hay que coordinar técnicos, permisos o presupuestos que suben cada semana. Es una compra más directa, con menos variables. Y si se elige bien, puede ser una inversión útil durante muchos años.


Casetas con múltiples funciones

En suma, las casetas de madera no son solo para guardar cosas. Hoy pueden tener muchas más funciones para responder a necesidades diversas. Pueden ser espacios para trabajar, descansar o incluso para reconectar con algo de tranquilidad. Se instalan rápido, se adaptan bien al terreno, y si se cuidan, duran tanto como una construcción tradicional. No todo el mundo las necesita. Pero para quienes buscan más espacio sin complicarse demasiado, pueden ser justo lo que faltaba.

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