Pese a la crisis económica el museo no deja de crecer. Las visitas aumentan año a año y, aunque aún no se hayan publicado, las del curso anterior se espera que sigan siendo positivas. “No sabemos los números exactos de este último año porque no están evaluados todavía. Pero calculamos que hemos cerrado el año en torno a las 50.000 o 60.000 visitas en 2014. Tenemos un índice de visitas aceptable ya que, si lo comparamos con el lugar donde estamos situados, recibimos a la población de Cuenca al completo.” En Cuanto a la procedencia de las visitas del museo, Madrid y Valencia son los lugares que más visitantes aportan.
La gente visita el Museo, cada uno con sus particularidades y gustos propios, pero siempre hay algo que gusta a la mayoría de la gente o que llama su atención. Esto, para sorpresa del director y los trabajadores del museo, siguen siendo las proyecciones del planetario. Según palabras del propio Madero, “alrededor del 75% de la gente nos comenta que es la primera vez que asisten a una proyección de ese tipo, algo que a nosotros, que llevamos ya 16 años proyectando documentales de todo tipo no deja de sorprendernos.”
Pero si por algo se conoce este Museo tanto a nivel nacional como internacional, es por el aclamado por los medios como “Pepito”. Se trata del Concavenator Corcovatus, un género de dinosaurio terópodo carcarodontosáurido que vivió en el a principios del período Cretácico, hace unos 130 millones de años en la zona de Cuenca. Este dinosaurio tiene tanta importancia porque está dando mucha información de la geología y el medio ambiente de hace millones de años. Este año no podrá celebrar el aniversario de la que ahora es su casa ya que se encuentra de viaje en Japón, siendo protagonista de una de las exposiciones temporales de uno de los museos más conocidos del país nipón.
Esa importancia de fósiles y dinosaurios en el museo se verá reforzada con la puesta en marcha del nuevo Museo Paleontológico, en las antiguas instalaciones del Ars Natura. Jesús Madero comenta que serán dos centros colaboradores gestionados por el Gobierno Regional, por lo que, lejos de hacerse competencia, colaborarán para seguir investigando sobre este apasionante tema que es la paleontología.
Sin duda alguna, el museo no solo ha supuesto una fuente de sabiduría y de acercamiento de la ciencia, sino que ha sido todo un impulso para el turismo y la reactivación del Casco Antiguo en el que se encuentra situado, llenando sus calles de visitantes y que, esperan seguir siendo ese referente muchos años más.
Diego Aragón