Esta Ley es una aberración y me gustaría alegar los siguientes motivos:
• La Ley supone una puerta abierta a la introducción de especies alóconas que pueden ocasionar graves problemas en nuestros ecosistemas. Esto supone poner en grave riesgo todo nuestro equilibrio ecológico. Todos recordamos la introducción del cangrejo rojo, del lucio, o en otras zonas del mundo como en Australia la del conejo. Los efectos podrían ser desastrosos.
• La caza no es el único recurso del medio natural: el senderismo, la recogida de setas, las rutas en bici, la espeleogogía, la escalada, la pesca, la ganadería, la agricultura... han convivido en paz con la caza y salvo pequeñas excepciones, no la han perjudicado. Todas ellas contribuyen a intentar evitar la despoblación de nuestras zonas deprimidas y son el motor económico más importante de las mismas.
• La red de caminos y senderos oficial, avalada por multitud de administraciones y por la Federación de Montaña son patrimonio de todos.
• Los días de caza pueden variar de un coto a otro y, como la Ley pretende incluir los días previos, será difícil saber cuándo se puede o no se puede pasear o coger setas. La gente no tiene modo de saber si puede ser sancionada o no.
• La mayor parte del terreno natural en nuestra región es coto de caza, incluso las cercanías a las zonas urbanizadas, o zonas agrícolas, por lo que la Ley supondría un veto a aquello que más nos gusta de nuestra tierra.
• La mayor parte de los cazadores de nuestra provincia de Cuenca y creo que podría generalizarse a nuestra región, o bien son recolectores de setas, pescadores, ganaderos, agricultores o simplemente les gusta pasear por el monte, por lo que si se aplica esta Ley les perjudicaría.
• La existencia misma de un Parque Natural de la Serranía de Cuenca solo se justifica para garantizar su conservación, y para divulgar su patrimonio. La nueva Ley sería un grave obstáculo para ambas cosas, entorpeciendo la educación ambiental y la conservación de la fauna y flora.
• Espantar la caza puede ser muy subjetivo y esta Ley puede servir para enfrentar a la gente que hasta ahora ha convivido en paz y armonía.
Estamos obligados a convivir y las leyes deben estar para facilitar la convivencia, no para sancionarla. Otro ejemplo que pone de manifiesto una ley injusta es la prohibición de las bicis en la zona peatonal de Carretería, donde hubiera sido suficiente poner unas señales de “prioridad peatones”
Espero que tengan más en cuenta la opinión de los Técnicos de Medio Ambiente que la del colectivo de cazadores de los grandes cotos de Ciudad Real o Toledo para aplicar una Ley que nos afecta a todos.
Pablo Martínez Espejo
Presidente del Club Deportivo “En Ruta”