Una vez personados en el lugar, los bomberos comprobaron que los trabajadores de la empresa ya habían evacuado las instalaciones, no obstante verificaron que no había personas afectadas e inmediatamente se cortó el suministro de gas amoniaco, sustancia que se utiliza para la refrigeración de las cámaras-neveras.
Seguidamente se delimitó un perímetro de seguridad y se procedió a limpiar la zona. En primer lugar, venteando con turbo ventiladores y posteriormente, empleando la técnica de abatimiento de nube de gas con mangueras de agua.
Además del peligro de intoxicación, que finalmente no afectó a personas, los bomberos detectaron problemas en la estructura del inmueble, pues se había producido el derrumbe de parte del techo de una de más cámaras. Dichos problemas fueron trasladados a los responsables de la empresa.
Destacar también que gracias a la puesta en marcha del Plan de Autoprotección de la propia empresa se evitó que hubiera daños mayores.
La intervención de los bomberos de Cuenca concluyó a las seis menos diez de la madrugada.