Hoy es esencial defender el trabajo decente, el derecho a trabajar de toda persona capaz de ello. Para esto, es necesario amparar un trabajo realizado bajo condiciones dignas para la persona, trabajo seriamente obstaculizado por el actual modelo socioeconómico.
Cáritas Diocesana de Cuenca, ante esta iniciativa, se ve en la obligación de informar, sensibilizar y hacer llegar el reclamo de este derecho a todo el conjunto de la sociedad. Nuestro Programa de Empleo y Formación (cofinanciado por el Fondo Social Europeo), cuyo objetivo es trabajar por y con las personas en situación de vulnerabilidad laboral con el fin de que mejoren sus capacidades y sus posibilidades, persigue el que puedan alcanzar un trabajo decente. También, desde este mismo Programa trabajamos la sensibilización, dirigida a empresas y empleadores.
Para las entidades convocantes, la defensa del trabajo decente implica:
• Poner en el centro a la persona y romper la actual lógica de pensar y organizar el trabajo desde lo económico y los intereses de unos pocos.
• Plantear el sentido y el valor del trabajo más allá del empleo.
• Luchar por unas condiciones dignas de empleo.
• Articular el trabajo y el descanso de forma humanizada.
• Luchar para que el acceso a derechos humanos como la sanidad, la vivienda o la educación no esté condicionado a tener un empleo.