Controla su hidratación: Con las altas temperaturas, los perros también necesitan tomar más cantidad de agua de la habitual. Procura que siempre tenga acceso a un cuenco con agua fresca y limpia y recuerda y cuando salgas a pasear, llevar una botella específica para que pueda reponer líquidos también fuera de casa.
- Los perros son vulnerables a los golpes de calor, sus principales síntomas son: jadeo, mirada en blanco o ansiosa, falta de respuesta a las órdenes, temperatura alta, piel seca y caliente, deshidratación, taquicardia, y desmayos. Para prevenirlo, además de la hidratación, evita el ejercicio excesivo y que permanezca demasiado tiempo en sitios con poca ventilación.
- Adapta el horario de los paseos a aquellas horas del día en las que las temperaturas son más suaves, como la última de la tarde y por la noche. Evita las horas centrales del día (de 11 de la mañana a 4 de la tarde) y pasear por zonas de asfalto para prevenir quemaduras en las patas o las almohadillas.
- Si estás de vacaciones en la playa o montaña y pasáis mucho tiempo al sol, proporciónale su propio sitio alejado de los rayos solares. Tu perro también agradecerá que lo bañes con agua dulce o lo riegues con la manguera y, cuando no sea posible, humedécele las zonas de la cabeza y el tronco.
- Por último, recuerda no dejar nunca a tu perro dentro del coche estacionado, ni siquiera a la sombra y con la ventanilla entreabierta. Las altas temperaturas les afectan con mucha rapidez.