En Castilla-La Mancha hemos sufrido esta situación, y es un orgullo saber que nuestro sistema esta soportado por unos profesionales de enfermería comprometidos, que se sienten parte inherente y defienden nuestro Sistema Público de Salud.
Debemos seguir apostando y reconociendo el desarrollo profesional y laboral del colectivo, pero sin poner zancadillas a las funciones que tienen atribuidas. Como el Real Decreto de prescripción enfermera, que deja limitada la protección de nuestros profesionales de enfermería en su trabajo diario. La mayoría de los Consejeros de Sanidad hemos reclamado en el Consejo Interterritorial de Salud la derogación de este Real Decreto, y vamos a seguir denunciando su aplicación y protegiendo jurídicamente a nuestros profesionales sanitarios.
En Castilla-La Mancha, además, la suspensión de la jornada de 35 horas, un derecho histórico de los trabajadores públicos, resultado del recurso del Gobierno central, afectará significativamente a los profesionales de enfermería. No obstante, estamos negociando con los representantes de los trabajadores de modo que se busque el menor impacto posible en los profesionales del sector sanitario, y con la garantía de que no se despedirá a los sanitarios contratados por la implantación de la jornada de 35 horas.
Evidentemente queda mucho por hacer y reparar, pero vamos a asumir ese compromiso de mejorar la profesión enfermera en nuestra región. Porque entendemos la importancia fundamental de vuestro papel. Porque la sociedad necesita ese componente humano y profesional que está intrínsecamente ligado a la profesión enfermera.
Sería estupendo que hoy todos pudiéramos experimentar y sentirnos un profesional de enfermería, aunque fuera solo por unas horas, por un día. Descubrir cómo cuidan de sus pacientes con una profesionalidad y un trato envidiables. Conocer cómo mantienen un estrecho contacto con ellos, pues no sólo los atienden en sus consultas, sino que se desplazan periódicamente a sus hogares para prestar cuidados sanitarios y participan también en la organización de grupos de educación para la salud y autocuidados, dirigidos principalmente a nuestros mayores, mujeres y niños.
Así, a su labor estrictamente profesional se suma el trato digno y humano con el que cuidan a sus pacientes, como si del primero se tratara. Todo ello propicia una complicidad única entre ambos.
Es una suerte saber que estáis allí, proporcionando el equilibrio necesario a pacientes y familiares entre la transmisión de valores humanos y los cuidados asistenciales. Al asistir en el parto o en pediatría, en atención primaria, ante emergencias, en el triaje de urgencias, en el quirófano, en planta, al atender a nuestros mayores, o también atendiendo y apoyando, a pesar del riesgo profesional, a las personas a las que les fue arrebatado su derecho a la sanidad universal debido a su condición irregular. Por todo ello y mucho más, nos sentimos en deuda y nos acordamos de las y los profesionales de enfermería en este vuestro día.
Jesús Fernández Sanz
Consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha