La pronunciación sobre la recomendación restante "se ha hecho en el marco de las nuevas circunstancias en que vienen actuando las entidades locales".
El informe de fiscalización se refería al Ayuntamiento de Cuenca, a la Gerencia Municipal de Urbanismo y a la empresa pública EMPUSER, que en 2007 pasó a llamarse SIM-C y en 2013 Aguas de Cuenca.
Precisamente, las dos recomendaciones referidas a la empresa pública se han dado por cumplidas al modificarse en 2012 su objeto social y establecer la relación con el Ayuntamiento mediante una encomienda de gestión.
En el ámbito urbanístico, ha cumplido la recomendación de no conceder licencias de obra en la que se admitieran excesos de edificabilidad sobre los proyectos de reparcelación.
También, la revisión de sus procedimientos y criterios contables y presupuestarios para ajustarse a la normativa, y que en el período 2009-2016 ha tramitado expedientes de depuración de saldos deudores y acreedores "mejorando los plazos medios de pago como consecuencia de su adhesión a los sucesivos mecanismos extraordinarios de financiación para el pago a proveedores".
En el informe resultante, el Tribunal de Cuentas incluye otras 18 recomendaciones para el Consistorio, entre ellas las que no ha cumplido del informe anterior, como la aprobación de una revisión del Plan de Ordenación Municipal o especificar en la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) que está tramitando "las atribuciones y responsabilidades de todos y cada uno de los puestos".
Además, planificar la actividad contractual "con mayor previsión" o tomar medidas para que el presupuesto sea "un auténtico instrumento de gestión, planificación y toma de decisiones, evitando la utilización de la figura de la prórroga". EFE