En la segunda mitad, el partido siguió la misma línea de la primera con una variante. El Balonmano Fátima cambió su defensa a un sistema 6:0, con Eduardo Ramírez, Tomás Herrero y Joaquín Solana muy activos en el centro. Una defensa que resultó, en varios momentos, infranqueable para los jugadores villafranqueros. El equipo visitante seguía sumando goles gracias a la aportación al contraataque de Cristian Mantecón, y de Jorge Domínguez y Eduardo Polo en ataque estático. Sin embargo, en el ecuador de esta parte, los conquenses se estancaron en veinte goles, por un tiempo cercano a los diez minutos. En ese momento, apareció de nuevo el guardameta, Javier Nielfa, evitando que los locales redujeran la diferencia, con grandes paradas de seis y nueves metros, así como, dos lanzamientos de penalti. Con tres goles anotados en los últimos cinco minutos, los visitantes sentenciaban un encuentro que finalmente ganaron 18-23.
La nota negativa del encuentro fue la lesión de Óscar Saiz. El primera línea conquense notó un pinchazo en su rodilla derecha cuando contactó con un rival en la primera acción ofensiva del partido. Las primeras exploraciones realizadas muestran una rotura en uno de los meniscos de su rodilla derecha a falta de nuevas pruebas que permitan determinar si existen daños en los ligamentos de la articulación dañada.
El Balonmano Fátima Ciudad Encantada descansa este fin de semana. A pesar de ello, se encuentra preparando el partido contra el Pío XII- Donoso Almagro, correspondiente a la jornada 11 que se disputará el próximo 9 de febrero. Aunque el equipo almagreño es el actual colista, los conquenses no quieren despistarse, pues es un rival peligroso, como todos los que disputan la igualada liga de Segunda Nacional en Castilla-La Mancha. Si el Fátima gana y el Balonmano Villafranca no logra sumar ningún punto en su desplazamiento a Pedro Muñoz, los conquenses ascenderían hasta la quinta posición al haber ganado el golaveraje a los toledanos.