Acostumbrado a grandes y arduas batallas, el Club Conquense de Billar “Casas Colgadas” disfrutó en esta ocasión de un plácido encuentro en la 7ª jornada del Campeonato de Castilla-La Mancha por Equipos de Billar a Tres Bandas, frente a un timorato Club Billar Portillo, que se presentó en Cuenca con casi todo el potencial humano de que dispone, pero que, a día de hoy, continúa siendo insuficiente para hacer frente a un conjunto que, sin forzar excesivamente la máquina, fue claramente superior, imponiéndose por un contundente 8-0, que le permite seguir la estela del Casino de Tomelloso, líder de la competición, a la espera de una próxima y decisiva jornada el próximo Sábado en Tomelloso, contra el Club Billar San Fernando, a quien los conquenses preceden en la tabla por tan sólo un punto, con lo que el choque se antoja vital para los intereses del Casas Colgadas de asegurarse, cuando menos, el segundo puesto en la tabla, que les podría asegurar una plaza la siguiente temporada en la Liga Nacional de 1ª División.
JOSÉ MARÍA MARTÍNEZ fue el encargado de inaugurar el casillero de puntos para su equipo, dominando, sin necesidad de esforzarse, al portillano Manuel Riesgo, sensiblemente inferior al conquense en todos los aspectos, lo que acabó provocando en Chema una excesiva relajación mental, que le impidió ser más efectivo de cara al tanteador final del choque (20-9).
Tampoco tuvo problemas JAVIER MORA para deshacerse del visitante Fausto Higueras, al que supo maniatar desde el inicio, para ir anotando carambolas con relativa facilidad, hasta alcanzar la pausa reglamentaria con un resultado tan claramente favorable (20-7), que la segunda mitad se acabó convirtiendo en un paseo para el conquense, que continuó ampliando su renta hasta el 40-14 final.
Buena 1ª mitad de JORGE SÁNCHEZ, que tuvo en el pedroñero Policarpo Esteban a un rival un tanto inofesivo y carente de mordiente (15-8), pasando a una 2ª parte, en la que dos formidables “paraguas” del albaceteño del Casas Colgadas nos despertaron del letargo, imponiéndose por 27-21, en lo que significó su 7º triunfo en otros tantos partidos, liderando en solitario la clasificación individual de jugadores.
JOSÉ VICENTE tuvo quizá en Francisco Murciano al contrincante más cualificado dentro de la debilidad general mostrada por el conjunto visitante. A pesar de todo, el billarista local controló a la perfección el duelo (19-14 al descanso), permitiéndose, incluso, deleitar a los asistentes con carambolas de bella factura, “marca de la casa”, que los aficionados locales supieron agradecer, llegándose a la conclusión del encuentro con un claro y contundente 36-25, que cerraba en el Pabellón “San Fernando” de Cuenca una agradable tarde de Billar.