A mediados de mayo, como viene siendo tradición, los Ingenieros Agrónomos de la provincia de Cuenca se reunen para honrar a su patrón, San Isidro Labrador.
En un ambiente distendido y agradable celebraron la festividad de su patrón con una comida en la que, entre bocado y bocado, hubo tiempo para relatar anécdotas propias de su profesión, citar algún refrán en alusión al patrón (“San Isidro Labrador reparte el agua y el sol”) y contar algún chiste para amenizar el festejo. Al final del ágape, el Colegio de Agrónomos reconoció a aquellos compañeros colegiados que han cumplido 25 años en la profesión, entregándoles un diploma, una insignia y la medalla de Plata del Colegio de Agrónomos, signo de distinción a 25 años de experiencia en una actividad profesional que solicita elevadas exigencias, complejos trabajos y grandes responsabilidades.
Algunos, prolongaron la celebración con una partida de mus; otros, prefirieron continuar la festividad vespertina con una amena tertulia.
Con los buenos deseos llegó la despedida, emplazándose a seguir compartiendo vivencias y alegrías en la próxima festividad.