Un encargo, explica, que ha aceptado fundamentalmente por su familia, a la que ‘le hace mucha ilusión’, y con el que, según sus propias palabras, espera ‘no defraudar’ y ‘hacerlo lo mejor que pueda’.
Algara manifiesta que siempre ha vivido San Mateo ‘en la sombra’ y que siempre ha estado ligado a esta fiesta de una forma o de otra. Cuando era más joven, indica, ‘corriendo como todo el mundo y divirtiéndome’ y ahora ‘llevo ya unos años encargándome de las vacas en los corrales de la Plaza de Toros, tratando de echar una mano y de ayudar’. Una forma de participar, señala el pregonero, ‘en la que yo me encuentro más satisfecho’.
Con respecto al pregón en sí, ‘El Estudiante’ revela que todavía no ha comenzado a escribirlo porque ‘cualquier idea que se te pasa por la cabeza te parece mala o te parece que es inadecuada’ y por eso, detalla, ‘siempre buscas algo mejor’.