Entendemos que el cierre del colegio de Vadillos responde una decisión discriminatoria, puesto que contamos con 14 alumnos – tres más de los exigidos por la Consejería de Educación para mantener abierta un aula unitaria-. Así lo entienden también los padres y madres de los alumnos de Vadillos, que mantienen su deseo de ver las puertas de su colegio abiertas.
No es este alcalde, son los padres los que tienen la decisión final de dónde escolarizar a sus hijos. La opción elegida por la mayoría de ellos, Cañamares, la justifican los padres señalando que el transporte escolar deja a los menores en la puerta del centro. Una decisión que entiendo y respeto como alcalde.
Del mismo modo, quiero resaltar que esta decisión de llevar a sus hijos a Cañamares es temporal, puesto que seguiremos luchando por lo que entendemos que es justo: el mantenimiento del colegio de Vadillos, porque cumplimos con el mínimo de alumnos solicitados por la Consejería de Educación.
Por ello, desde estas líneas, lamentar que algunas personas prefieran mirar hacia otro lado y no defiendan esta discriminación de la Consejería de Educación hacia Vadillos. El mantenimiento de nuestras instalaciones y recursos para la supervivencia de nuestros pueblos es lo que debe unirnos y no enfrentarnos, como sí tratan de hacer algunas personas en sus escritos escondidas en el anonimato.
Repito que será una medida temporal hasta que se resuelva el recurso interpuesto por el Ayuntamiento para el mantenimiento de la escuela de Vadillos, pues esto último es lo que todos queremos. En esta tarea no escatimaremos esfuerzos, puesto que la educación de nuestros hijos bien lo merece.
Julio César Bodoque
Alcalde de Cañizares, Vadillos y Huerta de Marojales