En la provincia de Cuenca hay en la actualidad 10.174 beneficiarios de la Ley de Dependencia, 299 más que en julio de 2015, cuando se produjo el cambio de gobierno autonómico. Por otro lado, la lista de personas que están pendientes de su Plan individual de Atención (PIA), es decir, pendientes de determinar a qué prestaciones tienen derecho con arreglo a sus necesidades de apoyo, se ha reducido en 332 en los últimos seis meses. De este modo, la “lista de espera” actual es de 3.259 personas, cifra que se incrementó considerablemente el 1 de julio de 2015, cuando se llevó a cabo una modificación de la normativa y se amplió a los dependientes de Grado I el derecho a percibir una prestación. Así se ha puesto de manifiesto en la rueda de prensa que han dado esta mañana la directora general de Atención a la Dependencia del Gobierno de Castilla-La Mancha, Ana Saavedra; el delegado de la Junta en Cuenca, Ángel Tomás Godoy; y la directora provincial de Bienestar Social, Amelia López.
Saavedra ha asegurado que la situación en la que encontró el nuevo Gobierno de Castilla-La Mancha el sistema de atención a las personas dependientes era “caótica”, con más de 26.000 expedientes pendientes de valoración en la región. “Por eso, desde el primer día, empezamos a trabajar para solucionar todos los problemas que nos encontramos”, ha señalado.
Entre estas medidas, la directora general destacó la contratación de profesionales para avanzar en la resolución de los expedientes pendientes, ocho de ellos en Cuenca; y la aprobación del nuevo Decreto de Prestaciones del Sistema para la Autonomía Personal y Atención a Personas en situación de Dependencia, que sustituye a la orden aprobada por el anterior Gobierno del Partido Popular y que anulada en los tribunales.
Entre las novedades que introduce el nuevo decreto, la directora general ha destacado los cambios que se producen en la compatibilidad de las prestaciones pues ha señalado que hasta ahora “todo era incompatible con todo”. Así, ha explicado que, a partir de ahora y entre otras cosas, se permitirá que quien reciba una prestación económica por cuidados en el entorno familiar pueda también recibir otras como las de la ayuda a domicilio.
Asimismo, ha destacado la ampliación de las estancias temporales en residencias de siete a 45 días. Estancias que se podrán solicitar, no sólo por convalecencia del cuidador, sino también para su formación.
Por último, las personas dependientes de Grado I también tendrán derecho a asistencia residencia y se reconoce el derecho a la estancia de los cónyuges, por lo que los matrimonios en los que uno de los dos sea dependiente podrán ingresar juntos. Aspecto este último que ha sido valorado muy positivamente por el delegado de la Junta en Cuenca.