Mayorga pretende mostrar lo innecesario del ego propio y la existencia de una divinidad, de elementos sagrados, en cuestiones y éxitos cotidianos. Una divinidad para la que no es preciso un Dios. De ahí la posibilidad de alcanzar una espiritualidad autónoma e integral, una “espiritualidad laica”. Mayorga argumenta que a través de prácticas como el respeto compasivo, la meditación o los rituales podemos seguir encontrando dirección y sentido a la existencia.
La presentación corrió cargo de Jacobo Medianero, Teniente Alcalde de Mota del Cuervo, que agradeció al autor su esfuerzo en intentar alcanzar los puntos de encuentro entre tradiciones y la sociedad occidental actual. De la misma manera, destacó la importancia de toda obra que sirva para incentivar el pensamiento, el debate sosegado, formado e informado, así como la contradicción como método de evolución y mejora, justa y equitativa, de las sociedades.