En este sentido, considera que “zonas como las provincias de Cuenca y Guadalajara, deberían tener un apoyo adicional de los instrumentos financieros de la Unión Europea por su bajísima densidad de población con la finalidad de solventar sus desventajas específicas”.
Al respecto, la intención del Gobierno de Castilla-La Mancha es que las mencionadas zonas gocen de unos complementos económicos específicos de ayuda o de consideración especial.