Martínez, ha reunido para su séptima exposición en solitario un total de treinta piezas que hacen toda una panorámica de desfiles de animales, fenómenos atmosféricos, artificios, monstruos, figuras geométricas, formas en evolución y objetos en desiguales etapas de evolución primitiva, que han surgido de la creatividad de su intelecto, sin bocetos previos, sólo en conexión intima con sus facultadas manos.
Desde diversos ángulos y en la distancia corta se puede notar en todas sus creaciones el movimiento que el autor ha querido grabarles. José Luis, consigue que un material duro y austero como es el hierro, aparentemente indomable y empecatado a un forzoso hieratismo, sin expresión alguna, adquiera en sus manos una viveza asombrosa y una distinción que satisface al observador.
Al acechar en detalle las esculturas se descubre que están hechas de tres materiales para su creación (varillas, tiras y piezas modulares) unidas al material fundamental de sus obras, el hierro, bien encogido, fruncido, rasgado, o combinado con el fuego a base de soplete y muchas horas al rojo vivo.
A tan solo unos metros del centro Cultural Aguirre, al uso de los remotos iconos, se alza su “Quijote”, de monumental dimensión que anuncia que dentro del centro se encuentra su creador, un hidalgo señor del hierro.
Rafael Torres


